El mundo de la cultura ve en Joaquín Vaquero Turcios «toda una garantía» para que la reforma de El Molinón resulte satisfactoria. A falta de que se haga público el proyecto de una forma más completa, los aspectos dados a conocer hasta el momento parecen satisfacer, en líneas generales, a los artistas de la ciudad.
El pintor Roberto Díaz de Orosia parte de la base extrema de que El Molinón «es horroroso, antiestético, feo». Por eso, le parece una buena idea «cubrirlo de colores, como un arco iris. Además, si piensan dedicar los bajos a zonas de ocio me parece estupendo». Este reconocido pintor asegura que «es una manera de modernizar el estadio, darle un carácter festivo y lúdico. Al margen de que sea un proyecto elaborado por Vaquero Turcios, me parece muy acertado colorear y darle un planteamiento distinto al campo».
El también pintor Ramón Isidoro reconoce que «la apuesta es fuerte, pero muy interesante. Viniendo de Vaquero Turcios, un artista muy cercano a ese tipo de actuaciones, la apoyo al cien por cien». Sobre el volumen de la remodelación, Ramón Isidoro cree que «no ocurrirá como con el edificio de Calatrava en Oviedo. Aquí, al tener un gran espacio alrededor, el color y las formas no se comerán al espectador. Tendrá una visualización desde lejos, con lo que no se te viene encima».
Mejor cuidado
Otro destacado artista, como es el escultor Joaquín Rubio Camín, asegura que «Vaquero Turcios sabe lo que hace, pero El Molinón no habría que tocarlo demasiado, ya que un puente es un puente y un estadio es un estadio. Yo no veo muy claro que se arregle poniéndole colores y ahí tenemos el ejemplo de los cubos pintados por Ibarrola en el puerto de Llanes».
El pintor Alejandro Mieres piensa que «Vaquero Turcios es un profesional de garantía, pues es arquitecto, escultor, pintor y una persona seria. Un profesional conocido y reconocido». Aunque considera que, a veces, entre lo proyectado y el resultado final hay diferencias, «seguro que será bueno. No siempre el nombre del autor garantiza el resultado, pero en este caso pienso que sí. Se trata de un espacio que estará mucho mejor cuidado y es importante que se ocupen de sanearlo artísticamente».
Vicente Vázquez Canónico es otro polifacético artista al que le sorprendió que, después de presentarse el proyecto de reforma del estadio, se añadiera el de una escultura. Considera que «un proyecto lo hay que hacer en su totalidad desde un primer momento, pues lo contrario da a entender que se añade algo que no se aceptó al principio».
Canónico piensa que es muy importante tener una maqueta del estadio, «para ver la tercera dimensión e, incluso, la cuarta, que es el mensaje que transmite. Añadir una escultura es una interrogación en el espacio-forma, ya que el ente sustentante es tan importante como la propia escultura. La remodelación ha de estar pensada con arreglo al espacio circundante y lo que no empieza bien termina con añadidos. El nombre del autor es muy importante, pero hay veces que las obras no se deben firmar».