La empresa promotora de la construcción de 1.500 viviendas en el pueblo de Serantes, en Tapia de Casariego, ha fijado en el próximo día 15 la fecha tope para la firma de los contratos en los que los propietarios de los terrenos ceden las opciones de compra de sus parcelas por un periodo máximo de cuatro años. La empresa Sydu 2005 S. L., con sede central en Madrid, ha aclarado a los propietarios, según las declaraciones de estos últimos, que la conformidad con el proyecto que pretenden desarrollar, que incluye la ampliación del campo de golf, debe darse este día como tope. La compañía ofrece en el contrato para adquirir las opciones de compra un euro por metro cuadrado. Pero en el momento de la compraventa estarían dispuestos a pagar, según el contrato que les han propuesto, 60 euros por metro cuadrado o el 25% del desarrollo resultante en cada parcela.
Pese a que hay algunos propietarios reticentes a vender -argumentan que en Figueras se está pagando a 100 euros el metro cuadrado-, la mayor parte de los dueños estarían dispuestos a aceptar la propuesta de la promotora, que pretende construir sobre 170 hectáreas, cercanas al campo de golf, que en la actualidad están catalogadas como de uso agrícola e interés forestal. Hasta ahora, se han computado veinte propietarios, los mismos que acudieron a la cita que tuvo lugar en la última quincena del pasado mes y en la que representantes de la empresa, en presencia del concejal de Obras, informaron sobre su oferta y su contrato. La mayor parte, no residen en el municipio tapiego y ven «interesante» la oferta de Sydu.
La necesidad, expandirse
Ayer, el alcalde del municipio, el popular Gervasio Acevedo, volvía a lanzar un mensaje a los propietarios y también a todo el vecindario tapiego: «Tapia es un concejo turístico, necesita expandirse y no podemos poner persianas al viento», indicaba en referencia a futuras construcciones. Un día antes, el primer edil ya se había mostrado a favor de la recalificación de los terrenos, ahora catalogados de uso agrícola e interés forestal, como urbanizables. «No es una idea descabellada y el sitio es el lugar adecuado», dijo. «Tranquilo y alejado de la costa», quiso matizar.
El alcalde ponía además especial énfasis en la ampliación del campo de golf -que pasará de tener de nueve a 18 hoyos o, lo que es lo mismo, 60 hectáreas- y ayer explicaba a EL COMERCIO que «no tiene sentido hablar de pelotazo urbanístico en esta operación». «Esto no es Llanes ni lo va a ser nunca, pero el municipio necesitan construir alojamientos para que vengan los turistas», explicó.