Los accidentes mortales de trabajadores autónomos aumentaron un 20% en Asturias en los nueve primeros meses del año. En este periodo, seis trabajadores perdieron la vida frente a los cinco de 2005. Con este balance, el Principado se sitúa entre las regiones con mayor siniestralidad laboral en este colectivo. En concreto, ocupa el sexto lugar. El fatídico ranking está liderado por Cantabria, Extremadura y La Rioja, tres regiones en las las que el aumento fue del 50%, al pasar el número de fallecidos de dos a tres. Le siguen Navarra y Canarias, con un alza del 33% y con cuatro fallecidos, frente a los tres del año anterior.
Por contra, la autonomía con mayor reducción, del 33%, fue Murcia, con dos fallecidos en lugar de los tres de 2005. A continuación se situó Madrid, con una caída del 18%, y nueve desaparecidos frente a los 11 del pasado ejercicio. También hubo menos accidentes mortales en Galicia, con un retroceso del 17%, y cinco fallecidos en vez de seis.
Los datos están recogidos en un estudio elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), en el que se revela que, en todo el país, murieron 120 trabajadores autónomos entre enero y septiembre. Pese al elevado número de fallecidos, la estadística recoge mejores cifras que en el mismo periodo de 2005, cuando 126 trabajadores por cuenta propia perdieron la vida en siniestros profesionales. La reducción relativa fue del 5%.
Más en el transporte
El informe aclara que el 59% de los accidentes mortales se produjo en el transporte; el 27,5%, en la construcción; el 5%, en la agricultura, ganadería y pesca; el 3%, en la industria; el 2,5%, en la extracción y movimientos de tierra; y el 2%, en el comercio.
En relación con la edad de los fallecidos, 63 de los muertos, el 52,5%, tenían entre 36 y 54 años. A continuación estuvieron los menores de 35 años, con el 26% y 32 muertos, seguidos de los mayores de 55, con el 21,5% y 25 muertos. En lo que respecta al género, los varones fueron los que padecieron el mayor número de accidentes. De cada 100 autónomos fallecidos, 89 eran hombres y sólo 11 mujeres, es decir, la proporción recogió casi nueve autónomos muertos por cada trabajadora.
En general, el número de siniestros ascendió a 97.069, cifra inferior a la del año pasado, en el que hubo 2.039 accidentes más.