El comercio y la hostelería de Gijón viven un buen momento. Por lo menos, así los aseguran los responsables de las inmobiliarias encargadas de gestionar los locales aptos para la actividad. El centro, y también los barrios periféricos, viven un periodo de expansión. Cada año se abren más tiendas y bares y, aunque también se producen cierres, lo cierto es que «las nuevas aperturas compensan los ceses de negocios», explica Antonio Santos, agente comercial de la inmobiliaria Asturias.
Fieles a la tradición, las calles del centro continúan siendo las más demandadas por los comerciantes, aunque se aprecia un incremento del número de establecimientos en otras partes de la ciudad, como El Llano, La Calzada y Laviada. «Los empresarios que deciden abrir un negocio, si no se quieren instalar en una zona céntrica por los elevados precios de alquiler y compra, demandan ejes comerciales ubicados en barrios», asegura Eva Hurlé, empleada de la Inmobiliaria Hurlé. «Las vías que están experimentando un mayor auge son las calles de Magnus Blikstad, Juan Alvargonzález, avenida de Argentina, avenida de Galicia y avenida de Schulz; el comercio y la hostelería de barrios funciona muy bien, sobre todo en las calles que tienen mucho tránsito de peatones», apunta la experta.
El precio del metro cuadrado de los bajos comerciales ha ido creciendo en los últimos años casi al mismo ritmo que el de las viviendas. El comercio tradicional se ha resentido con la situación y la mayoría de los que todavía se mantienen en las zonas céntricas de la ciudad lo hacen gracias a las llamadas rentas antiguas que a pesar de ser actualizadas no llegan a los altos precios de arrendamiento. Mientras que estos 'privilegiados' pagan en torno a 900 euros por un local comercial ubicado en el centro, los que han abierto el negocio hace menos de una década abonan mensualidades que rondan los 4.000 euros.
Corrida, la milla de oro
Las rentas se disparan si los bajos comerciales se localizan en la calle Corrida. «Hay muy pocos locales libres en régimen de alquiler, por eso en cuanto hay uno disponible se lo quitan de las manos sin tener en cuenta lo que se pide por ellos», apunta Antonio Santos, quien asegura además que «en la actualidad no hay ningún local libre para alquilar, hay dos o tres vacíos pero porque se van a rehabilitar los edificios en los que están». «En la calle Corrida hay pocas rotaciones de negocios, es muy raro el establecimiento que cierra porque es la zona con más tránsito y el éxito está casi garantizado», apunta el representante de la Agencia Asturias.
Según este experto, un local de 90 metros cuadrados en esa calle podría tener una renta mensual en torno a 6.000 euros. Esa cuantía disminuye en torno a un tercio si los bajos comerciales se ubican en las calles paralelas. «En la calle de la Libertad un local de similares características costaría sobre 1.800 euros», explica.
Pero los precios varían incluso entre locales de la misma calle. Por poner un ejemplo, es más caro un bajo en la primera parte de la calle de Menéndez Valdés, la más próxima al Parchís, que el tramo que se acerca a la plaza de San Miguel. «Puede haber casi 3.000 euros de diferencia entre un alquiler y otro», apuntan desde la Agencia Álvarez. La explicación a tan amplia diferencia hay que buscarla en «la cantidad de personas que pasan por delante del establecimiento, la iluminación, la distribución del local y también en los negocios que hay a su alrededor», explica un portavoz de esta inmobiliaria.
Acera de la derecha
Por norma general, tal y como explican los estudiosos del mercado, «funcionan mejor los comercios que se sitúan en las aceras de la derecha de los ejes comerciales partiendo desde el centro; por ejemplo, en la calle de Magnus Blikstad es más caro un local en la acera de subida que uno de similares características ubicado en la izquierda. Es cuestión de que pasan más gente por una parte que por la otra».
En las zonas más alejadas del centro el precio del alquiler se reduce en torno al 40%. En la avenida de la Argentina, el principal eje comercial de la zona Oeste, el alquiler por metro cuadrado ronda los 18 euros, un importe similar al de la calle de Magnus Blikstad. En Juan Alvargonzález los comerciantes pagan una media de 12 euros por medio cuadrado. «Es la principal calle comercial de El Llano y funciona muy bien», explican desde la Agencia Álvarez.
Los comercios minoristas continúan su imparable evolución en la ciudad. A pesar de que durante los últimos años se han suscitado voces de alarma por la proliferación de los bazares chinos, los pequeños comerciantes «gozan de buena salud» a tenor de la rotación y aperturas de negocios.