Dieciséis horas de fuga por Gijón y las mismas de incertidumbre en Villabona. La visita al Acuario de Poniente de 35 internos del centro penitenciario acabó en la tarde del martes con la huida de un recluso que aprovechó una distracción de los funcionarios para separarse del grupo y escapar de las instalaciones municipales. Después de varias horas en paradero desconocido, el preso decidió abortar la fuga y regresar a la cárcel, donde se personó por su propio pie en torno a las ocho de la mañana de ayer, según confirmaron a EL COMERCIO fuentes penitenciarias.
El hombre, de mediana edad y que cumple condena por robo, formaba parte de un grupo de presos y monitores de la Unidad Terapeútica y Educativa de Villabona, que había organizado una salida para internos que carecen de permisos penitenciarios. Los participantes en la actividad salieron del centro penitenciario a primera hora de la tarde en autobús, el cual quedó aparcado en las proximidades de las instalaciones de Poniente. Una vez finalizada la visita guiada por el recorrido íntegro del Acuario, los cuidadores se percataron de la ausencia de uno de los internos. En ese momento, varios de los funcionarios que acompañaban al grupo se dirigieron a la Comisaría del Cuerpo Nacional de la Policía para dejar constancia de lo que había sucedido, pasando además notificación al centro penitenciario. Pese a que los cuidadores intentaron localizar al hombre en las inmediaciones y en el interior del recinto lúdico, la búsqueda resultó infructuosa.
Según relataron fuentes de la propia prisión, «el interno no llegó a estar en búsqueda y captura porque no llegaron a pasar 24 horas desde el momento que desapareció hasta que se personó en el centro». La fuga quedó truncada en torno a las ocho de la mañana. El hombre se encuentra desde ayer en Villabona, donde cumple condena por unos 50 robos anteriores.
Detenida con heroína
Por otro lado, M. A. G., de 31 años y vecina de Gijón, fue detenida el pasado lunes en el parque de Fátima, de La Calzada, acusada de vender droga. El momento del arresto se le decomisaron 30 dosis de heroína, que alcanzarían en el mercado unos 180 euros. La mujer portaba además 210 euros.
Los hechos tuvieron lugar en torno a la una de la tarde en una zona frecuentada por niños a la salida de los colegios. Los agentes sospecharon de la mujer al notarle una actitud nerviosa y más tarde comprobaron que se le acercaba un hombre que le hacía entrega de dinero a cambio de una papelina de color marrón. La mujer cuenta con trece detenciones anteriores.