Gijón entró en 2007 con tranquilidad. La primera noche del año apenas registró incidentes, salvo algún hurto menor y varias peleas sin daños graves en las zonas de mayor concentración de bares y discotecas, un balance que, según destacaron fuentes de la Policía Local, puede considerarse similar «al de un sábado de cualquier fin de semana del año».
En lo que se refiere a seguridad ciudadana, el cuerpo municipal fue requerido para intervenir en tres peleas, dos de ellas en la zona de bares de Fomento y la tercera en el barrio de Contrueces. Estos incidentes se saldaron con tres heridos leves y una detención. Por otra parte, en torno a las 2.45 horas fue detenido un individuo en la calle del Sagrado Corazón por una presunta agresión a su compañera sentimental. Según señalaron fuentes policiales, la víctima denunció que este individuo, César V. A., vecino de Gijón, la había cogido del cuello, le había retorcido un brazo y la había empujado al suelo con violencia.
En cuanto al tráfico, solamente se registraron tres colisiones, todas ellas sin heridos y con daños materiales de escasa importancia. Uno de los conductores implicados en estos accidentes dio positivo en el control de alcoholemia, por lo que se cursó contra él una denuncia por un delito contra la seguridad del tráfico. La Policía Local realizó durante la noche medio centenar de controles de alcoholemia en las inmediaciones de pubs y discotecas, que se saldaron con siete denuncias por vía administrativa por superar la tasa máxima de alcohol permitida.
Locales sin permiso
Finalmente se cursaron denuncias contra cinco locales de la ciudad que no presentaron a los agentes los oportunos permisos para la celebración de fiestas de fin de año. Al margen de estos incidentes, las fuerzas y cuerpos de seguridad apenas realizaron intervenciones durante una noche que Policía Local, Cuerpo Nacional de Policía y bomberos de Gijón coincidieron en considerar como «muy tranquila».
Por otra parte, la celebración de la Nochevieja estuvo marcada por la cancelación del tradicional brindis de la alcaldesa en la plaza Mayor, que fue retirado a última hora de la programación como consecuencia del atentado de ETA del pasado sábado en el aeropuerto de Barajas. No obstante, sí se mantuvo el espectáculo visual y musical que un año más volvió a reunir a cientos de ciudadanos gijoneses para despedir el año frente al Ayuntamiento. Para la fiesta el Teatro Jovellanos, organizador de los actos, tenía preparados tres mil lotes de cotillón, además de ochocientas botellas de sidra y cuatro mil paquetes de doce uvas para que todos los asistentes pudieran entrar con buen pie en el nuevo año.
Una noche templada
A diferencia de la Nochevieja anterior, este año el tiempo acompañó a la fiesta y ofreció una noche templada que animó a los ciudadanos a acercarse hasta la plaza Mayor, donde desde las once de la noche ya empezaron a sonar las primeras canciones. Entre los primeros en llegar al foro estaba Ion Grigorescu, rumano, que ayer celebraba con su mujer y su hijo Nicolae su tercera Nochevieja en España, primera que terminaría como flamante ciudadano de la Unión Europea. «Al año sólo le pido mucha salud para toda mi familia».
Enseguida empezó a formarse en la plaza una larga fila para recoger las uvas, la sidra y los cotillones, dispuestos todos a pertrecharse de serpentinas, sombreros de plástico, e incluso cuernos de alce. También hubo quien decidió acercarse ataviado con la camiseta del Sporting, haciendo evidentes para todo el mundo sus deseos para el nuevo año. Cèline Lafaurie y sus amigos, que vinieron de Burdeos a pasar la Nochevieja en Gijón, optaron por vestirse con antenas de colores. A ellos lo que más les apasionaba de la fiesta eran las uvas, porque «en Francia se tiran petardos y ya». A la mañana siguiente tenían que afrontar el viaje de vuelta y reconocían: «No sabemos en qué estado nos iremos».
El punto álgido de la fiesta fueron las doce campanadas que dieron paso a la llegada del nuevo año. Sobre la fachada del Ayuntamiento se proyectaba un 'Feliz 2007' mientras tres cañones disparaban confeti y serpentinas desde los balcones del consistorio. Después sonaron 'Gijón del alma' y 'Asturias Patria Querida', antes de que la voz de Shakira iniciara de nuevo una marcha que en la plaza Mayor se prolongó hasta las dos de la madrugada.
Ayer, a primera hora de la mañana, operarios de Emulsa se encargaron de devolver las calles a la normalidad.