Las pruebas de ADN no aportan datos concluyentes que demuestren que los dos detenidos en relación al crimen de La Coría -ambos fallecidos- sean los asesinos de Rosindo Marqués Pinto, muerto el 17 de enero de 2006 como consecuencia de tres cruentos golpes producidos con un pico de obra. El resultado del análisis genético del material recogido en el lugar del crimen -una caseta con material de las obras del enlace de la autovía minera con la ronda Sur- llegó el lunes a la Comisaría de Gijón, a falta de una semana de que se cumpla el primer aniversario del asesinato y meses después de la muerte de los dos únicos implicados en el caso.
Fernando Camín Nosti apareció ahorcado en la senda del Cervigón el 6 de febrero, apenas 20 días después de que se produjese el crimen; y su hermano, Paulino Camín Nosti, falleció repentinamente el 11 de setiembre, al parecer de forma natural, en un parque de El Coto. Ambos fueron detenidos una semana después de encontrarse el cadáver de Rosindo Marqués Pinto, de 31 años y natural de Portugal. La falta de pruebas inculpatorias dejaron a los dos hermanos en libertad a expensas de las conclusiones aportadas por el análisis de ADN recogido de unas colillas halladas en el lugar del crimen.
La ausencia de datos incriminatorios no permite cerrar la investigación y será la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Gijón la que determine si se archiva de forma provisional el caso a la espera de nuevas pistas. La acusación particular pide que se intensifique la investigación para esclarecer la identidad del asesino y que se recojan nuevos testimonios. El Cuerpo Nacional de Policía considera que, pese a la fallida prueba de ADN, existen indicios para pensar que Fernando Camín Nosti mató a Rosindo Marqués, con el que tenía una relación de amistad, y que su hermano Paulino actuó como encubridor. Sin embargo, no hay datos concluyentes que corroboren esta hipótesis.
De momento, el resultado de las pruebas viene a dar a la razón a los hermanos y la madre del fallecido, quienes pidieron en todo momento que se siguiese investigando al considerar que los detenidos no estaban implicados en el asesinato.
Muerte de madrugada
Los dos sospechosos, residentes en La Tejerona, fueron detenidos después de que los encargados de la investigación comprobasen que habían estado en compañía de Rosindo Marqués Pinto durante las horas previas a que se cometiese el crimen. Ambos negaron la autoría del crimen y aseguraron que se habían despedido de Rosindo antes de la medianoche, después de alternar en varios establecimientos hosteleros de la ciudad.
El asesinato se produjo, presuntamente, en torno a las cinco de la madrugada y el cuerpo fue encontrado a las tres de la tarde por uno de los operarios de la empresa Coprosa, adjudicataria de la obra del enlace de la autovía.
El principal sospechoso, Fernando Camín Nosti, acababa de cumplir una condena de quince años en Villabona por matar a su cuñado, un taxista de la ciudad, en un bar de El Coto. Su historial delictivo y el hecho de que hubiese estado con Rosindo Marqués Pinto en las horas previas a su muerte, le convirtieron en el centro de la investigación policial.
A día de hoy, sigue sin poderse esgrimir ninguna prueba que le inculpe en el crimen de La Coría.