Gijón ha recibido en los últimos años 281,5 millones de euros de diferentes programas de la Unión Europea. La mayoría -247,5- proceden de los Fondos Feder y son para la ampliación de El Musel. A eso hay que sumar los 23,5 del POL, de los Fondos de Cohesión y del Fondo Social Europeo, además de otros 10,6 del Plan Urban. Fue sobre este último sobre el que habló el primer teniente de alcalde, Pedro Sanjurjo.
El plan Urban, que está destinado a la zona Oeste de la ciudad, comenzó en 2001 y finalizará el próximo año. En estos momentos, se ha ejecutado un 70% del presupuesto y está comprometido otro 20% más. Los 10,6 millones europeos se complementarán con otros 3,6 que pondrá el Ayuntamiento. Estas cifras también fueron motivo de desencuentro, y la portavoz del PP, Pilar Fernández Pardo, acusó al equipo de gobierno de financiar con ese dinero proyectos de sus programas electorales. Pardo también destacó que fue el Gobierno del PP el que incluyó Gijón en la lista de ciudades beneficiadas por el Urban.
Por su parte, Sanjurjo destacó la «espectacular regeneración urbana» de la zona Oeste, donde se han concedido casi 4.000 licencias de construcción en los últimos siete años.
Alcoholímetros
También hubo ayer oportunidad de discutir sobre la fiabilidad de los alcoholímetros que utiliza la Policía Local. La edil de Seguridad Ciudadana, Begoña Huergo, explicó que desde 2002 se han realizado 25.518 pruebas y tan sólo ha habido «una reclamación de un ciudadano», mientras el popular Juan Carlos Santos denunciaba un caso de un falso positivo y se preguntaba si «también habrá falsos negativos».
Además, la edil Elma Alonso criticó la reducción presupuestaria para alojamientos residenciales de urgencia para personas mayores. Por último, Sanjurjo anunció que en breve comenzará la segunda fase de la reforma del parque de bomberos, con la demolición interior de la zona habitacional. El edil defendió que los trabajos se han llevado a cabo con todas las medidas de precaución y seguridad, ante las críticas y las dudas de los populares.