Luis Rodríguez comenzó a bailar por casualidad, animado por su hermana, y de alumno aventajado pasó rápidamente a ser él quien enseñaba en sus talleres a mover las caderas. De eso hace ya más de 16 años y desde entonces no ha parado de viajar e investigar nuevos ritmos y bailes. Se formó en Barcelona, Madrid y Santander, con clases de los mejores profesores de latino del mundo, aunque sigue asistiendo a más cursos y seminarios. «De baile nunca se sabe todo», asegura.
-Hace unos seis años usted empezó a investigar la bachata, ¿por qué cree que este baile había caído en el olvido?
-Es cierto que estaba algo olvidado y por eso era necesario descubrir nuevas formas de bailarlo y de sentirlo. Yo creé un sistema de pasos libres muy fácil y divertido.
-Y desde entonces viaja por toda España impartiendo su método de enseñanza.
-Imparto cursos de bachata por todo el territorio nacional, y de ahí surgió la creación de uno de mis grupos de baile, el Bachata Club, que me acompaña en los congresos a los que soy invitado.
-Más recientemente se ha interesado por otros bailes como el zouk. ¿En qué consiste?
-Hace dos años creé junto con Luciano Gomes el Gast Zouk Clube para promocionar este baile llegado de Brasil. Es un baile muy sensual, una especie de lambada pero más lenta. La verdad es que está pegando muy fuerte y la gente queda fascinada.
-Por lo que parece están muy de moda los bailes latinos.
-En mis 16 años de experiencia como profesor de baile he podido ver pasar muchas modas. Antes los alumnos querían aprender bailes de salón, ahora se decantan más por los bailes latinos.
-¿Cómo es el público asistente a sus clases?
-Tengo personas de todo tipo y de todas las edades. Antes mi alumnado era mayoritariamente femenino, pero desde hace unos años estamos cada vez más parejos porque los hombres se animan por fin.
-¿Qué es lo más difícil de enseñar a bailar?
-Dos cosas. Primero educar el oído de los alumnos y luego ayudarles a perder la vergüenza. Cuando consiguen estas dos cosas va todo rodado y empiezan a disfrutar.