La instrucción sobre el caso del crimen del niño Borja Solar en el parque de Isabel la Católica en julio de 2004 está llegando a su fin. La investigación judicial se mantiene abierta a la espera de los resultados de las últimas pruebas solicitadas por las partes y a la calificación del fiscal y la acusación particular. El juicio se celebrará durante el primer semestre del 2007 en la sección octava de la Audiencia Provincial. Será una vista con jurado popular.
Borja Solar, de cinco años de edad, murió degollado el 23 de julio de 2004 por Ramón del Barrio, un perturbado mental de 33 años que presuntamente asesinó al pequeño «por mandato divino», según se justificó él mismo tras su detención. Los hechos se produjeron frente a las pajareras del parque en torno a las 19.30 horas de una tarde de verano, cuando el recinto estaba lleno de gente. El hombre se acercó por detrás al niño, que jugaba con un amigo en presencia de su madre, le cogió por la espalda y le pasó un cuchillo por el cuello, provocándole un profundo y mortal corte. Borja murió desangrado en el mismo lugar que jugaba, a pesar de los intentos de su madre y de los efectivos sanitarios por salvarle la vida.
Responsabilidades
El presunto asesino, natural de Mieres y vecino de El Coto, sufría esquizofrenia desde hace años y todo apunta a que había abandonado el tratamiento meses antes. Por este motivo, no se descarta que además de por la vía penal, el caso se lleve por procedimiento civil, ya que la acusación particular podría pedir responsabilidades al Servicio de Salud del Principado (Sespa) por no haber practicado un control médico sobre la enfermedad del presunto homicida. Se fijarían así además las posibles indemnizaciones para la familia de la víctima.
Ramón del Barrio permanece ingresado en la unidad psiquiátrica del penal coruñés de Teixeiro, en La Coruña, adonde fue trasladado desde la cárcel de Villabona para evitar posibles represalias de internos de la prisión. La patología mental del presunto homicida es una de las razones que explican la prolongación en el tiempo de la investigación judicial. Se le han practicado varias pruebas y se está a la espera de los resultados de otras para determinar el alcance de la enfermedad que padece y que en 1999 le llevó a intentar suicidarse.
Hasta el momento, han declarado, entre otros, varios funcionarios del Sespa. Los psiquiatras que comparecieron fueron llamados -a instancia del letrado que representa a la familia del niño- no en calidad de médicos, si no como miembros de la administración médica del Principado.
Otro de los puntos claves de la vista con jurado sería la imputabilidad de Ramón del Barrio, es decir, si se le puede considerar penalmente responsable pese a su enfermedad mental, ya que en el momento de los hechos se encontraba presuntamente descontrolada por la falta de medicación y su pertinente seguimiento.
La vista se celebrará con jurado popular en los próximos meses, una vez que finalice la investigación judicial y tanto el fiscal como la acusación particular califiquen la instrucción y fijen la pena que solicitan para el asesino, que prestará declaración en el juicio.