La Comisión Europea replicó al presidente José Luis Rodríguez Zapatero que el uso de la energía nuclear no se puede eliminar «sin más», pese a que el líder socialista reafirmó anteayer su compromiso electoral de no retomar un programa de «desarrollo o incremento» de las centrales existentes. Dos responsables comunitarios, Siim Kallas (vicepresidente y encargado de temas administrativos) y Joaquín Almunia (de asuntos económicos), se mostraron partidarios de reabrir este debate en el continente ante su elevada dependencia de otros países.
Kallas, 'número dos' del Ejecutivo comunitario, recordó los problemas generados con los cortes recientes en el suministro gasista procedente de Rusia, por lo que abogó por dar una relevancia mayor a los gaseoductos procedentes del norte de África. Asimismo, consideró «básico» un mercado energético europeo «realmente integrado» en el suministro, como medio para bajar los precios sin que por ello se ponga en riesgo la oferta.
Por su parte, Almunia reconoció que la utilización de energía nuclear «corresponde a cada país», si bien espera que todos respalden la «ambiciosa» y nueva estrategia comunitaria para la política energética, que, además de incluir una apuesta especial por las fuentes de generación renovables, combina criterios económicos con otros de seguridad y sostenibilidad medioambiental.
Por último, ambos comisarios recordaron que en la actualidad Europa debe importar la mitad de la energía que consume (frente al 70% de dependencia que soporta España), nivel que crecerá veinte puntos de aquí al año 2030 si no mejora su autosuficiencia. En el caso de nuestro país, esa necesidad se incrementaría hasta el 85%.