Desde comienzos de año la entrada del cine cuesta 6,40 euros en día ordinario sin descuentos. Ese precio, todo un récord en la ciudad, se ha empezado ya a cobrar en los cines Yelmo de martes a domingo. La tarifa reducida para las sesiones antes de la cinco de la tarde, incluida la matinal del domingo, cuesta en ese mismo complejo de ocio 5,10 y el día del espectador se cobra en taquilla a 5 euros.
El gasto del atribulado espectador se puede disparar aún más si por apetito o costumbre decide adquirir vituallas antes de la película. La realidad es que las palomitas y demás productos de aprovisionamiento típico cuestan hoy en día prácticamente lo mismo que la entrada.
En los Cines Centro ir a ver una película sale algo más económico: el precio más alto son 5,80 euros y el día del espectador, 4,60. El autocine, en la carretera de La Providencia al Infanzón, mantiene sus tarifas congeladas desde 2004, con un precio de siete euros por cada coche que entra al recinto. Además mantiene la doble sesión de viernes a domingo, con horario de 9.30 y 11.30 de la noche.
Otra novedad en este arranque de año relacionada con la exhibición cinematográfica en Gijón es la decisión de la cadena Clarín, propietaria de los Cines Centro, de suprimir la primera sesión de la tarde de martes a jueves. Según fuentes de la empresa, a tenor de la escasa demanda «no merecía la pena tener abiertos los cines».
Respecto a por qué resulta tan complicado frenar la caída de taquilla y espectadores en una ciudad como Gijón, las empresas exhibidoras señalan casi siempre a los mismos culpables. Entre ellos, la larga crisis que arrastra el sector, el cambio de los hábitos de consumo de ocio, el efecto de la piratería, las descargas de las cintas de estreno por la red, el auge de los DVD y la deficiente calidad de las películas ofertadas. En relación con este último aspecto las compañías suelen ser especialmente autocríticas.
En el caso de estas últimas Navidades los responsables de Yelmo Cineplex en Madrid reconocen, por ejemplo, que atendiendo a los estrenos han sido las «más pobres» de los últimos años.
Las empresas del sector también esgrimen el hecho de que el cine, dentro del mundo del ocio, es una actividad en la que puede repercutir de forma negativa casi cualquier cosa. Y ponen ejemplos. Una carrera de Fernando Alonso, un partido de tenis de Rafa Nadal o un choque futbolístico de cierto interés pueden arruinar la taquilla de un domingo cualquiera. El tiempo, tanto si es excesivamente bueno como malo, es otro factor a tener en cuenta
Para 2007 las compañías fían sus posibilidades de remontar el vuelo con un aluvión de secuelas donde hay títulos como 'Piratas del Caribe 3', 'Spiderman 3', 'Ocean's 13', 'Shrek 3', 'Harry Potter 5', 'Los 4 Fantásticos 2' y 'Sigo como Dios'.