Nueve meses después del desembarco en Mieres de los primeros investigadores del Centro Europeo de Inteligencia Artificial Soft Computing, el innovador complejo ya trabaja en cinco proyectos de relevancia internacional. Tres de ellos están relacionados con el I+D+i para, entre otras aplicaciones, registrar imágenes médicas y reconstruirlas en tres dimensiones. Los otros dos proyectos se centran en el mundo de la informática y el diseño de indicadores para evaluar la calidad científica.
Sin embargo, la dirección del centro espera que el verdadero impulso a la actividad científica que desarrollan venga de la mano del mundo empresarial asturiano con el que muy pronto esperan cerrar importantes contratos que le ayudarían a avanzar en el objetivo que se han marcado a corto plazo: la autofinanciación.
En estos momentos sus recursos -13 millones para los próximos seis años- proceden de los fondos mineros, del presupuesto regional y de aportaciones de Cajastur.
Uno de los retos del proyecto, con sede en el campus de Mieres, es la transferencia de tecnología «para poner a disposición de los sectores productivos las enormes capacidades de resolución de problemas que el Soft Computing ha demostrado en los últimos años», explicó ayer el director del centro Luis Magdalena. Los investigadores que trabajan en el centro han logrado, entre otras aplicaciones, el desarrollo de controladores para climatización de edificios, domótica, trenes de laminado de acero, robots móviles o la detección de fallos en la industria de la automoción.
Cien empresarios
El proyecto logró reunir ayer en el campus de Barredo a un centenar de empresarios asturianos de sectores como el químico y el metal, así como a la Federación Asturiana de Empresarios, el Instituto de Desarrollo Económico del Principado (Idepa), centros regionales de investigación y fundaciones a los que se presentó la que será su principal herramienta de acercamiento: los foros tecnológicos, que tendrán carácter sectorial, y en los que se desarrollarán paneles de usuarios en los que las empresas podrán exponer sus necesidades reales de I+D+i.
La intención del centro es poder celebrar cuatro foros cada año. Para el primero, que se centrará en los sistemas inteligentes en el sector de la automoción, ya hay fecha. Será el próximo 31 de enero. Actualmente, el Centro Europeo de Soft Computing o lógica difusa -con la que se pretende resolver problemas reales imitando la forma en que lo hace el ser humano-, tiene en marcha cuatro unidades de investigación, entre las que destacan los algoritmos evolutivos o el análisis inteligente de datos y modelos gráficos. En los próximos meses, según anunció ayer Magdalena, se sumará una quinta unidad.
El equipo que dirige esta integrado por 17 personas -diez de ellas son investigadores- y la previsión es lograr duplicar la plantilla para finales de año que seguirá creciendo al menos hasta 2009. En su primer año de vida, el comité científico del centro presidido por el ingeniero iraní Lofthi Zadeh se ha reunido en seis ocasiones.