«Internet es una excelente herramienta para potenciar la participación ciudadana, pero tiene un grave riesgo: la exclusión de sectores sin recursos económicos o de aquellos que no conozcan su funcionamiento». Alberto Ortiz, jefe de la Oficina de Modernización del País Vasco, y Laia Bertran, profesora de la Universidad de Barcelona, defendieron ayer en Gijón el acceso gratuito a la red «para evitar el riesgo de exclusión de las personas sin recursos». Asimismo, abogaron por la alfabetización digital de colectivos de mayores «que pueden quedar, también, fuera de la red al no saber cómo llegar a ella».
Ambos expertos ofrecieron ayer una conferencia en la ciudad invitados por el Ayuntamiento dentro del ciclo de charlas que ha puesto en marcha para dar continuidad al Plan Estratégico de Gijón que, con vigor hasta 2012, ya tiene todos sus objetivos cumplidos y «debe incluir nuevos retos», según explicó el concejal de Innovación Tecnológica, José María Pérez. El edil socialista fue el encargado de presentar a los dos técnicos y señalar que la villa de Jovellanos «tiene una gran participación, en la que hay una asociación por cada 250 habitantes».
Esa apreciación fue resaltada por Alberto Ortiz, quien señaló que Gijón «tiene un gran potencial para ser una ciudad artística», pero que no debe olvidar la incorporación de las herramientas tecnológicas «para mejorar la relación entre el ciudadano y la Administración local, ya que eso potencia la democracia».
Para fomentar la idea de ambos de que el acceso a internet «debe ser gratuito», Laia Bertran presentó la experiencia italiana, realizada en la ciudad de Bolonia, «donde se puso en marcha un proyecto pionero de acceso gratuito a la red a todos los vecinos». La prueba ha resultado un éxito y puede ser un ejemplo «para extenderlo a otras ciudades, como ésta», afirmó la profesora catalana.
«Sin miedo»
Tanto Ortiz como Bertran insistieron en desmitificar a la red «y los riesgos que algunos le presuponen. Ya ocurrió cuando se inventó la tarjeta bancaria y todo el mundo temía que le fueran a robar dinero. Después fue el teléfono móvil, del que se dijeron barbaridades. Ahora el demonio es internet, cuando es una herramienta tan manipulable como lo puede ser la información de un periódico o el discurso de un político».
Por ello, ambos entienden que hay que trabajar con la red «sin miedo» y reiteraron la importancia «de que los colectivos de mayores entren en el sistema, que no sólo favorece la participación, sino que facilita mucho la vida».
En respuesta a esa atención especial a las personas mayores, José María Pérez aseguró que en Gijón «ya existen cursos de alfabetización digital» que en su primera fase «tuvieron la participación de más 3.000 personas, de las cuales la mayoría ya superaban los 45 años» e, incluso, «el 20% eran personas jubiladas que ya tenían más de 65».