El lamentable estado del servicio de abastecimiento de agua que recibe la zona de la playa de Ribadesella está retrasando la apertura del primer spa del municipio, en el Gran Hotel del Sella. El agua que reciben los habitantes y establecimientos turísticos situados en la margen izquierda de la ría sigue llegando embarrada, imposibilitando la puesta en marcha de unas instalaciones pioneras.
El spa utiliza el agua como base principal. El suministro ha de ser totalmente cristalino y depurado, pero las primeras pruebas han dejado numerosos depósitos de tierra en el fondo de las piscinas y bañeras. Los responsables del hotel denunciaron los hechos ante la empresa gestora del Servicio Municipal de Abastecimiento de Agua hace semanas, pero el Consistorio no tuvo conocimiento hasta ayer. Juan Manuel Blanco, concejal de Obras y Servicios, anunció un encuentro con sus promotores para el lunes. «Sabemos que se trata de instalaciones que requieren de una calidad de agua que ahora mismo no tienen», reconoció el edil. Sin embargo, la solución podría retrasarse varios meses.
Los problemas del agua en la zona de la playa se remontan a 2001, cuando las obras de construcción de la autovía del Cantábrico provocaron la desaparición de los antiguos manantiales de Berbes. Los posteriores sondeos permitieron localizar nuevos acuíferos con caudal suficiente, pero con exceso de hierro en suspensión. La distribución de esos nuevos manantiales quedaba condicionada a la creación de una planta potabilizadora. El Ministerio de Fomento asumió en su día los costes de su construcción, unos 900.000 euros. Los trabajos llevan más de un año concluidos, pero la planta sigue sin estar operativa.
El Ayuntamiento siempre se negó a asumir su gestión por su alto mantenimiento (96.000 euros anuales). Tras una larga negociación, en abril de 2005 el ministerio aceptó indemnizar al municipio con 1,8 millones a fin de compensar los daños, cantidad que sigue sin abonarse. «El expediente está pendiente de un informe del Consejo de Estado que aún podría demorarse por varios meses», explicó Blanco.
Antes de Semana Santa
El Gran Hotel del Sella pretende abrir el spa antes de Semana Santa, pero salvo que se les aporte una solución transitoria, mucho se temen que ese plazo tendrá que retrasarse. El spa permitirá abrir el hotel durante todo el año y ampliar su plantilla entre cuatro o cinco personas, entre masajistas y equipo de mantenimiento. Los responsables también aseguraron que, de seguir así el agua, podrían verse obligados a cerrar el servicio de lavandería en el que trabajan tres personas fijas más otra en verano.
El spa cuenta con una piscina climatizada, dos yacuzis de diferentes temperaturas, dos duchas 'vichy', dos saunas, varias bañeras de barro y otros servicios para el saneado corporal. Las instalaciones están basadas en circuitos internos de agua caliente, en los que sólo se utilizará energía solar a través de unas placas ubicadas en la parte superior de la terraza, y se completan con un aparcamiento subterráneo para 40 vehículos, una pista de pádel y un ascensor panorámico con vistas a la calle de Ricardo Cangas y acondicionado para el uso de minusválidos.