Si bien no cuenta con el renombre arquitectónico de Valdediós, ni la fama histórica de la Casa de los Hevia, el faro de Tazones, por su estado de conservación y su evolución, es uno de los edificios más emblemáticos del concejo de Villaviciosa.
Desde 1864, año en el que fue construido, su linterna ha señalizado la costa maliayesa a las embarcaciones que surcaban el Cantábrico.
Es uno de las faros mejor conservados de Asturias y actualmente presenta un aspecto totalmente renovado. Cuenta con dos plantas y un jardín de 2.000 metros cuadrados cuidado y mantenido. Está electrificado desde 1941 y en 1945 se instaló la linterna.
En 1988, el faro fue galardonado por la Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa, reconociendo su buen estado de conservación. La Autoridad Portuaria de Gijón es su propietaria, al igual que de otros, como los de Lastres, Peñas o Candás. Éste último también ha sido cedido y es actualmente lugar de ensayo de la Banda Gaites de Candás.