Agentes del Cuerpo Nacional de Policía de León lograron impedir que un joven leonés de 19 años, que había amenazado con suicidarse en un chat, cumpliera sus propósitos. ¿La razón? No ver atendida una de sus peticiones por parte del 'mastergame' del juego on line 'World of Warcraft', una especie de obra de teatro fantástica en la que se enfrentan elfos, orcos, zombies, vampiros, hombres rata y muertos vivientes por el control de un territorio.
Según fuentes policiales, el joven leonés llevaba jugando 14 horas de manera ininterrumpida en las imaginarias tierras de Illidan, el terreno que se disputan la Horda y la Alianza. En un momento del enfrentamiento (en el que pueden participar de forma simultánea decenas de jugadores a través de internet) el joven montó en cólera al no atender el guionista (y supervisor) del juego una de sus demandas. Como protesta, escribió en su pantalla que se iba a suicidar.
La empresa que comercializa el juego on line, con sede en Francia, llamó a las 11.30 horas del pasado día 16 a la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía. Sólo pudieron aportar el único dato que sabían: el 'nick' (sobrenombre) que usaba el chaval leonés en el juego.
Con esos datos los investigadores consiguieron averiguar que la IP del equipo (Internet Protocol, el nombre propio del ordenador) correspondiente a ese usuario estaba dado de alta en un proveedor telefónico radicado en España.
Amenazas
Ante la posibilidad de que el muchacho cumpliera su amenaza, indican fuentes policiales, se solicitó la colaboración urgente de la empresa de telefonía quien proporcionó los datos correspondientes a un abonado de León.
Con la dirección en la mano, agentes de la Comisaría Provincial de León se desplazaron al domicilio del internauta. Hablaron con el padre quien confirmó que su hijo había estado jugando y que, efectivamente, había amenazado con suicidarse, pero que se encontraba bien. Habían pasado tres horas desde que se recibió el aviso desde el portal francés.
Fue una pesquisa digna de incorporarse a un juego de estrategia. El mundo de Warcraft, ambientado en la Edad Media, con personajes inspirados por Tolkien (aunque en sus últimas versiones el juego ha adoptado una oscura deriva sanguinaria), pudo desembocar en algo sin vuelta atrás.