4,3 millones de euros (715 millones de pesetas) puso sobre la mesa la Consejería de Vivienda y Bienestar Social para hacerse con la sede central del Banco Urquijo. La oferta, incluso, llegó a rondar los cinco millones. Según pudo saber EL COMERCIO, el objetivo del departamento que dirige Laura González era convertir el emblemático palacete de los Jardines de la Reina en el nuevo centro social de los pensionistas de la zona centro de Gijón. Una operación que también conocía y apoyaba el Ayuntamiento de Gijón, ya que el edificio no sólo albergaría salas para usos de los jubilados, sino que sería reconvertido en una sede gijonesa de la propia consejería y en un departamento central de los Servicios Sociales municipales.
En la negociación se abordó, asimismo, el hecho de que, en estos momentos, un despacho de notario ocupa parte del edificio y tiene una opción de compra como arrendatario que caduca dentro de dos años. Según pudo saber este periódico, los inquilinos no serían «ningún problema» para que el acuerdo se cerrase. Tanto es así que, incluso, había fecha prevista para anunciar la apertura del palacete como centro social: en febrero próximo.
Sin embargo, la negociación, casi cerrada, se truncó hace dos días, cuando el Grupo Sabadell, propietario del inmueble, anunció a la consejería de González que tenía otra oferta de compra que ascendía a seis millones de euros (casi mil millones de pesetas), cantidad a la que el Principado no puede ni está dispuesta a llegar, «porque la tasación es mucho más baja».
Tasado en 4,5 millones
La operación comenzó a negociarse el pasado mes de diciembre, cuando Laura González se puso en contacto con los directivos del Grupo Sabadell en Barcelona. Tras la primera toma de contacto, se produjeron varias visitas al inmueble y se llevó a cabo una tasación que valoró el edificio en 4,5 millones de euros. El tasador tuvo en cuenta que, a pesar de lo majestuoso del inmueble y su idílica ubicación, el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) es muy restrictivo en cuanto a los usos a los que puede destinarse. Sólo permite que sea convertido en equipamiento público o en oficinas.
Con la tasación en la mano, el Principado siguió ofreciendo 4,3 millones de euros, aunque estaba dispuesto a llegar, incluso, al precio tasado o superarlo, aunque nunca más de cinco millones de euros. Sin embargo, el equipo de negociadores se vio sorprendido por el anuncio, a través de este periódico, de que el Grupo Sabadell pedía 9,6 millones de euros por el Banco Urquijo y que tenía ya cuatro empresas interesadas en la compara, tres asturianas y otra foránea.
Para el Gobierno regional fue una «sorpresa», ya que las negociaciones «seguían en marcha». Las únicas noticias que tenían de la existencia de otros compradores era de que sí había interés por parte de una empresa, pero nunca se hablo de que el precio pudiera llegar a los 9,6 millones. De hecho, desde el Grupo Sabadell se había indicado al Principado que la otra empresa ofertaba dos millones de euros más, por lo que Vivienda y Bienestar Social elevó su propuesta hasta rondar los cinco millones de euros.
Ruptura
Esa cifra no convenció al grupo bancario, con lo cual anteayer se dieron por rotas las negociaciones. En este momento, la consejería negocia la compra de un local céntrico en Gijón, con cuatro posibilidades. Los destinatarios serán los usuarios del centro social de pensionistas de la zona centro, que ahora ocupan un altillo arrendado por la consejería en un edificio de la calle de San Bernardo.