Era fiscal Antidroga cuando en setiembre de 2001 se desencadenó la 'operación Pipol'. Entonces la aparición de explosivos en uno de los registros no tuvo consecuencias judiciales. Ahora, a la vista de la sentencia que condena a Antonio Toro y José Emilio Suárez Trashorras por tráfico de explosivos en esa fecha, José Luis Rebollo cree que su sustituto, José Perals, «ha actuado sin desánimo para, al final, hacer valer su tesis».
-¿Lamenta ahora no haber sido usted quien tirara de la manta en el asunto de los explosivos?
-No, entre otras razones porque entonces no teníamos las pruebas que hay ahora. Además, las Fuerzas de Seguridad no les dieron importancia a esos cartuchos y en consecuencia no se me informaba. De todas las investigaciones que se llevaron a cabo en su momento daba cuenta al entonces fiscal jefe de Asturias, Valero Oltra.
-¿Qué pruebas llevaron entonces a Perals a pedir la apertura de procedimiento contra Toro y Trashorras por tráfico de dinamita?
-Hubo una conversación informal entre las Fuerzas de Seguridad y algunos fiscales sobre que había más dinamita. En este juicio es como si hubiera habido dos momentos distintos: uno, previo a la dinamita y otro posterior. En ese sentido mi sustituto ha hecho su labor sin desánimo para hacer valer su tesis. Incluso, cuando le fueron rechazadas las pruebas.
-Hubo afirmaciones en este juicio que hicieron correr ríos de tinta como la pronunciada por el inspector de Policía de Avilés Manuel García cuando dijo que Trashorras le había dicho que la dinamita era para cortar árboles...
-¿Hombre !, eso tampoco... Pero lo de la venta de dinamita en Asturias era un cachondeo. Carecía de todo tipo de controles habidos y por haber y lo que nadie pensaba es que se usaran para atentados. Se usaba para muchas cosas, como para pescar, y era algo que sucedía habitualmente en las minas. A raíz de todo esto los modos de control han cambiado, claro.
-¿Esperaba que así fuera?
-En parte sí y en parte no. Hubo claros intentos de separar el tema de los explosivos de este juicio. La verdad, no las tenía todas conmigo. Me alegro mucho del desenlace. Pero insisto: los que intervinimos al principio no teníamos las mismas claves.
-¿Quién o quiénes trataban de desviar la atención de la dinamita?
-Sobre todo las defensas, que han actuado de forma enérgica.
-¿Cree que esta sentencia se ha visto influida por los atentados del 11-M?
-Tengo un enorme respeto a los tribunales. A mi juicio ha sido una decisión tan desmenuzada y meditada que no puedo ni pensar en que se haya visto mediatizada por la presión externa. Yo pienso que llegaron a una conclusión lógica.
-¿Piensa que este fallo puede ser tenido en cuenta en el juicio que se va a celebrar por el 11-M?
-Hay puntos de conexión por el hecho de que aquí hubo venta de explosivos anterior, pero nada más. También puede ayudar a las líneas de la defensa.
-A la vista de las conclusiones, ¿los atentados se podían haber evitado?
-Pensar ahora que el 11-M se pudo evitar es una hipótesis extrema.