El Ministerio del Interior continúa con los expedientes a los guardias civiles que el 20 de enero se manifestaron en la plaza Mayor de Madrid vestidos de uniforme y con tricornio para reclamar la desmilitarización del cuerpo. El director de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, ha ordenado apartar de manera cautelar del servicio a 16 de los 28 dirigentes de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) que se subieron al escenario durante el acto de protesta que convocó a cerca de 3.000 agentes.
Estos castigos se suman a los expedientes ya abiertos la pasada semana contra el secretario general del colectivo, Joan Miquel Perpinyá, y a su número dos, Juan Antonio Delgado. Fuentes de la Guardia Civil informaron ayer de que, como ocurrió con Perpinyà y Delgado, Mesquida se ha decantado por el castigo administrativo más duro posible: un expediente gubernativo por «falta muy grave» en aplicación del artículo 9.9 del reglamento disciplinario (conductas gravemente contrarias a la disciplina, servicio o dignidad de la institución).
Los 18 sancionados, que por el momento pasarán tres meses suspendidos de empleo a la espera de que se resuelva el expediente, se enfrentan ahora a la expulsión del cuerpo, a la degradación e, incluso, a la cárcel. La apertura de un sumario muy grave conlleva la inmediata comunicación del hecho a la Fiscalía Militar, que podría intervenir si considera que la manifestación de Madrid constituyó en realidad un delito como el de sedición, que está penado con hasta 15 años de prisión.
Perpinyà aseguró que la AUGC considera los nuevos expedientes a sus dirigentes como «un ataque frontal a una asociación que representa a 23.000 de los 75.000 agentes de la Guardia Civil». El líder del colectivo advirtió a Interior que los castigos «dificultarán una solución dialogada».
Nuevas plazas policiales
Por otra parte, el Consejo de Ministros aprobó la Oferta de Empleo Público para este año en la que incluyó la mayor ampliación de plantillas del Cuerpo Nacional de Policía y Guardia Civil de los últimos 15 años. Se crean 11.155 nuevas plazas, de las que 5.575 son para policías y 5.580 para guardias civiles.
En el caso del Cuerpo Nacional de Policía la oferta es idéntica a la de los dos últimos años, pero en la Guardia Civil la creación de plazas supera en 37% a la del año pasado, cuando salieron a concurso 4.082.
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, justificó el incremento porque para el Ejecutivo socialista el refuerzo de la seguridad es «una prioridad».