Cabueñes, Castiello de Bernueces, Veriña y Poago verán completada la señalización de todos sus caminos en los próximos meses. Esa es la intención de la concejalía de la Zona Rural, que ha sacado a contratación la asistencia técnica para estos trabajos. El objetivo es finalizar una tarea que comenzó hace ya años, no sólo con la señalización de calles y caminos, sino también con la edición de los mapas de las parroquias y la numeración de las viviendas. Todo ello, para facilitar la labor de taxistas, repartidores, carteros y, en general, de todos los vecinos de la zona rural.
En el caso de estas cuatro parroquias, en todas comenzó la señalización. Cabueñes, por ejemplo, fue pionera, hace ya unos cuatro años, pero después de todo este tiempo aún queda un 40% de los caminos sin señalizar. De hecho, algunos vecinos han optado por colocar carteles ellos mismos en sus calles. A pesar de que la parroquia sí cuenta con mapa callejero, los vecinos dicen que eso no es suficiente. Lo mismo ocurre en Castiello, donde aún faltan muchos caminos por indicar. El presidente vecinal, Ovidio Río, asegura que enviarán una relación de todos ellos al Ayuntamiento. En la misma situación están Poago y Veriña. En esta última también han solicitado la numeración, que no llegará hasta que se edite el mapa callejero de la parroquia. Además, en todas ellas habrá que reponer también muchas de las señales ya instaladas, que se han deteriorado o incluso caído en todo este tiempo.
Completar la señalización en estas cuatro zonas supondrá un presupuesto de unos 70.000 euros, según los cálculos de los responsables municipales. En cualquier caso, todo dependerá de lo que indique la empresa que realice la asistencia técnica y del número de señales que finalmente haya que instalar. Las empresas interesadas tienen de plazo hasta el 12 de febrero para presentar sus ofertas. El estudio técnico deberá estar hecho en dos meses, y cuenta con un presupuesto de 15.000 euros.
Tal y como se ha hecho hasta ahora, todas las nuevas señalizaciones respetarán la toponimia asturiana, más ahora que ya ha sido oficialmente aprobada por el Principado.