El Ayuntamiento de Gijón ha pedido al Ministerio de Fomento que la prolongación de la galería subterránea del metrotrén hasta Cabueñes se ejecute con tuneladora. Los técnicos municipales consideran que este método constructivo, a pesar de ser sensiblemente más caro, tiene un menor impacto ambiental que la excavación inicialmente prevista en trinchera. Así lo recoge la memoria resumen del proyecto a la que ha tenido acceso EL COMERCIO.
En ese documento se recogen las consideraciones de tipo medioambiental que las administraciones y organismos afectados juzgan de interés para su incorporación al estudio informativo del tramo ampliado del metrotrén hacia el este del municipio.
Esa petición de modificación del sistema para construir el túnel que en el futuro compartirán los trenes de cercanías de Renfe y Feve contrasta con los planteamientos que venían esgrimiendo hasta el momento tanto los geólogos como los propios técnicos de la consultora Ineco contratados por Fomento.
El apantallamiento del túnel desde el exterior, que es la misma técnica que se utiliza para la construcción de las estaciones del metrotrén, se veía como la más idónea fundamentalmente por razones económicas. Otra ventaja que se aducía era que al discurrir el tramo prolongado prácticamente en su totalidad bajo terreno público, las expropiaciones que habría que hacer serían mínimas.
La consultora Ineco, que lleva trabajando desde hace año y medio en el estudio de alternativas del proyecto, ha realizado un análisis exhaustivo del comportamiento hidrogeológico de la zona. En concreto, ha centrado su atención en los acuíferos, para ver la repercusión que podría tener sobre ellos la construcción del túnel con pantallas. A la luz de esos informes, el Ayuntamiento estima que las posibles afecciones en dichas reservas de agua subterráneas se rebajan si el método constructivo se basa en la utilización de tuneladora.
'Noega' abandona Gijón
En cualquier caso el 'topo' que podría utilizarse para horadar esos 2,5 kilómetros adicionales no será 'Noega'. La máquina que perforó la galería entre Viesques y la playa de vías de El Humedal está acabando de ser extraída en piezas frente a la plaza de la Estación del Norte. Su próximo destino será un parque de maquinaria de Acciona en Alcobendas (Madrid). Allí será reparada y puesta a punto para trasladarla más adelante a una obra, al parecer, en Argelia.
Además del uso de tuneladora, los técnicos municipales también prefieren, por su menor afección ambiental, que el trazado prolongado discurra al norte de la Universidad Laboral en vez de al sur. En concreto, se inclinan por una alternativa denominada 1A por su mayor lejanía con los equipamientos de la zona. Ésta tendría un tramo inicial que va desde la avenida de Justo del Castillo hasta la nueva terminal prevista en el campus universitario (situada junto al Aulario), proseguiría detrás de la Ciudad de la Cultura y terminaría junto a los aparcamientos del Hospital de Cabueñes, donde se ubicaría la estación término.
El Ayuntamiento plantea asimismo otras medidas correctoras para minimizar las molestias durante las obras en lo referente a ruidos y emisiones de polvo (con especial atención al uso hospitalario y educativo), así como a la protección de los tráficos peatonales y de vehículos en las horas punta. El Consistorio gijonés también pide la incorporación al proyecto de cautelas en relación con los vertidos procedentes de la excavación y para evitar la afección a redes de servicios existentes y, en particular, de las líneas de alta tensión recientemente soterradas que discurren bajo el vial que pasa frente al edificio del Intra.
El Principado, que también ha sido consultado por el Ministerio de Medio Ambiente, ha pedido la preservación de unas alisedas de interés comunitario, así como el estudio de las posibles incidencias ambientales de la obra sobre un yacimiento de icnitas (huellas de dinosaurio) y la Carbayeda del Tragamón. Además, la Consejería de Medio Ambiente solicita precauciones relacionadas con la generación de residuos y posibles procesos contaminantes.
La última palabra sobre todos estos asuntos la tendrá Fomento, que ha ido retrasando la salida a información pública del estudio informativo de la prolongación del metrotrén por las demoras que ha ido acumulando, a su vez, la tramitación medioambiental paralela. Inicialmente estaba previsto ese trámite de exposición pública para el último trimestre del pasado año.
El calendario de este proyecto se trastocó cuando el ministerio de Cristina Narbona, en las fase de consultas previas a las administraciones para la evaluación de impacto ambiental, confundió al Ayuntamiento de Gijón con el de Oviedo y se dirigió por escrito en relación con la ampliación del metrotrén a Gabino de Lorenzo. Con ese fallo, que posteriormente fue subsanado, se perdió como mínimo un mes.
Ahora, según explicó una portavoz del Ministerio de Medio Ambiente, con las respuestas del Ayuntamiento y el Principado se envió el pasado mes de enero un escrito a la Dirección General de Ferrocarriles para que las incluya, por sus repercusiones ambientales, dentro del proyecto. Cuando Fomento responda con la documentación que asegure y garantice la incorporación de estas cuestiones para la protección ambiental de la zona -señalaron esas mismas fuentes- Medio Ambiente evaluará si ha sido así para emitir su resolución. Si todo sigue ese proceso, es previsible que el proyecto pueda salir a información pública sin procedimiento de evaluación de impacto ambiental.