No habrá Pleno extraordinario y monográfico sobre la situación laboral en Cajastur. La propuesta del Grupo Municipal de IU no obtuvo ayer el respaldo ni del PP ni del PSOE. Sin embargo, las tres formaciones acordaron un texto común en el que instan a la dirección y a los sindicatos a sentarse a negociar ante «el deterioro» de la situación.
Es un paso, pero no es lo que quería la coalición. Así lo confesó su líder, Roberto Sánchez Ramos, en rueda de prensa tras la Junta de Portavoces. Aseguró que su propuesta era «una cuestión de coherencia», después de que en el último Pleno se aprobasen mociones de apoyo a los trabajadores de la cerámica de San Claudio y de Autotex Airbag. Lo de la Caja tenía más razón aún, «porque es un conflicto laboral, pero es nuestro conflicto».
Recordó que el Ayuntamiento tiene un miembro del consejo de administración, diez vocales en la asamblea y un representante en el órgano de control: «No nos es ajeno», criticó.
También cargó, por «violento», contra el desalojo, en la noche del domingo, de los trabajadores que permanecían encerrados en el edificio de Cajastur en la plaza de la Catedral. «No se puede negociar con los Geos como interlocutor», dijo, y pidió que «alguien» exija responsabilidades a la actual dirección de la entidad financiera.
Acusó a ésta de reprimir los «derechos constitucionales», al despedir a un sindicalista de CSI por sus críticas al presidente, Manolo Menéndez, y por relevar a 30 directores «48 horas después de las jornadas de huelga. Dicen que porque tocaba, qué curioso que sean los que participaron en el paro. Lo peor es que encima nos traten como a estúpidos», añadió Ramos.
«Si los resultados son tan buenos, ¿por qué hay cientos de contratos basura, que llaman becas, de 550 euros al mes?», se preguntó como remate el concejal.