'La boda y el baile de Luis Alonso' abrió ayer el XIV Festival Lírico de Oviedo y lo hizo con el Campoamor convertido en un auténtico café cantante. Tal y como ya había advertido su director de escena, Santiago Sánchez, el espectáculo arrancó 20 minutos antes de lo previsto. A esa hora, el teatro era un café cantante gaditano -que es donde transcurre la acción- en el que se caldeaba la historia de Luis Alonso, porque, de hecho, la primera de las zarzuelas de temporada ovetense fue un cuento contado por 'cantaores'.
La obra en realidad parte de un sainete que Javier de Burgos, autor de 'El baile de Luis Alonso', que quiso convertir en zarzuela, para lo que contó con la ayuda de Gerónimo Giménez en la música. Tras el éxito y con los mismos personajes se hizo una precuela 'La boda de Luis Alonso'. La unión de estas dos partes en riguroso orden cronológico es lo que conforma la 'La boda y el baile de Luis Alonso' que anoche se estrenó en Oviedo
Con ritmos característicos y música de salón, se combina una primera parte de música andaluza, que se sostiene en toda la trama, y una parte final que acaba en una muy celebrada chirigota de Cádiz. La obra podrá volver a verse hoy, el viernes y el sábado con Luis Álvarez, María Macía, Tony River, Leticia Rodríguez, Tony Cruz, Trinidad Iglesias y Antonio Torres en los papeles principales.
Tras 'Luis Alonso' llegará el turno de la versión operística de 'Marina', originalmente una zarzuela en dos actos compuesta por Arrieta, con libro de Francisco Camprodón. Tras el éxito de su representación en Madrid, el propio Arrieta encargó a Ramos Carrión que refundiese el libro de Camprodón para convertirla en una ópera en tres actos.
Esa es la versión que se representará en el Campoamor los días 20, 21, 23 y 24 de marzo, bajo la dirección escénica de Susana Gómez y la dirección musical de Rubén Gimeno.