El Juzgado de lo Penal número 1, de los de Gijón, notificará mañana a los dirigentes sindicales Juan Manuel Martínez Morala y Cándido González Carnero la condena a tres años de prisión por su participación en el destrozo con material explosivo de un cajetín de control de tráfico en la plaza del padre Máximo González, durante las movilizaciones de los trabajadores de Naval Gijón, en marzo de 2005.
La resolución judicial, firmada por el magistrado-juez Lino Rubio Mayo, fija a los dos sindicalistas el pago de la cantidad de 5.624,83 euros al Ayuntamiento de Gijón, en concepto de indemnización por los daños ocasionados en el cajetín de tráfico.
Probado
En los razonamientos jurídicos de la sentencia, el juez declara probada la participación de Martínez Morala y González Carnero en la colocación de un artefacto explosivo, en la plaza de Máximo González, causando daños en el equipo de control de circulación existente en dicha zona. En la resolución judicial, se señala que, de la prueba testifical practicada en el acto de juicio del pasado 30 de enero, se deduce que los dos sindicalistas fueron identificados por miembros del Cuerpo Nacional de Policía como autores de los hechos por los que han sido condenados.
Pese a que la sentencia rebaja en un año la pena solicitada por el Ministerio Fiscal, Juan Manuel Martínez Morala y Cándido González Carnero podrían ingresar en prisión para cumplir la condena. Sin embargo, todo parece indicar que dicha resolución judicial será recurrida por los dos dirigentes sindicales ante la Audiencia Provincial, ya que en todo momento se declararon inocentes y denunciaron ser objeto de una persecución policial y política.