La seguridad del tráfico en la parroquia es una de las principales preocupaciones de la Asociación de Vecinos El Carbayu de Caldones. El arreglo de la entrada a la parroquia desde la carretera de Pola de Siero, considerada «muy peligrosa» por los vecinos, es una vieja pretensión del colectivo vecinal y el principal objetivo de la presidenta María Jesús Bárcena durante su mandato. Pero no es el único, también cree imprescindible una buena señalización, «inexistente en la zona rural pese a que es donde realmente se necesita».
«El Principado y el Ayuntamiento tienen olvidada a la zona rural en este aspecto», afirma Bárcena, «porque la poca señalización que existe se encuentra en muy mal estado o tapada por la vegetación».
Las carreteras sin aceras ni arcén, por las que pasean niños y personas mayores y donde circulan coches a una velocidad excesiva, son un buen motivo para la instalación de señales de limitación de la velocidad en ciertos tramos o de bandas en el suelo que obliguen a los conductores a pisar el freno. «Antiguamente había menos tráfico en la zona rural y las personas que circulaban por estas carreteras solían ser conocedores del lugar. De esta forma, los conductores eran conscientes de dónde había presencia de niños, una curva peligrosa o una calzada estrecha. Ahora existe mucho más tráfico y los vehículos circulan a una alta velocidad, además de los quads, que ya son habituales por Caldones y que son un auténtico peligro», añade la presidenta vecinal.
La presencia de animales es otro de los problemas que pueden encontrar los conductores «porque no es extraño que unos caballos se escapen de una finca y que se paseen tranquilamente por la carretera, al igual que cruzarse con jabalíes o corzos», protesta Bárcena.
Una glorieta, solución
El estado de la carretera de Pola de Siero tampoco es el adecuado para los vecinos, que perciben que la vía está «un tanto abandonada por el Principado». Precisamente desde esta carretera se encuentra la principal entrada a la parroquia para los conductores que vienen de Gijón y en la que no es extraño que se produzcan accidentes debido a su mala ubicación. «La vía que conecta con la carretera de Pola de Siero se encuentra más baja que la general, por lo que existe poca visibilidad. Los que salen de Caldones no ven a los que entran y los que entran no ven a los que salen», señala Bárcena, quien apuesta por la construcción de una pequeña rotonda como la mejor solución a este enlace.
En varias ocasiones, la asociación de vecinos de El Carbayu se ha dirigido al Principado de Asturias y también ha solicitado la mediación del Ayuntamiento de Gijón, sin resultados. El único movimiento que han visto «han sido mediciones de técnicos autonómicos, pero ha pasado el tiempo y no se ha hecho nada. En cualquier momento puede haber un accidente grave y llegarán las lamentaciones», concluye.