Los lagareros solicitan la puesta en marcha de una ley que regule y proteja los intereses de la sidra. «Si no es posible a nivel nacional, hagámoslo a nivel autonómico», apuntó José Cardín, presidente del Consejo Regulador de la Protección de Origen de la Sidra y miembro de la Asociación Española de Sidras. El representante del sector considera «muy positiva la paralización» del anteproyecto de la ley de Prevención del Alcoholismo entre Menores, «porque así nos permite planificar la estrategia a seguir y tomar las medidas de cara a un futuro».
Una de esas estrategias sería la puesta en marcha de una ley similar a la del vino. «Somos conscientes de que la sidra es un producto alcohólico y de ocio, asumimos nuestra responsabilidad social, pero que no se nos asimile con otros productos».
Cardín confirma que el Consejo Regulador mantiene «la guardia alta». La suspensión indefinida no garantiza que no se desempolve el borrador después de las elecciones: «Nos lo tienen que aclarar, porque sino seguimos sumidos en la incertidumbre y se está jugando con intereses sociales y económicos». Cardín se muestra molesto con el trato que ha recibido el sector de la sidra respecto al vino. «A nivel nacional se nos ha ignorado durante la negociación con la ministra de Sanidad, Elena Salgado, tan sólo nos atendió un alto cargo». Por ese motivo, el Consejo Regulador pide una legislación sólida para la sidra aunque sea a nivel regional.
José Cardín realizó estas reflexiones en el programa 'La Lupa' de Canal 10, al que asistió junto a Tomasa Arce, directora general de Agroalimentación del Principado. La representante del gobierno regional se muestra «favorable» a la paralización del anteproyecto de ley al considerar que «el Ministerio no ha seguido la tramitación necesaria para una ley de estas características; es necesario prevenir y controlar la ingesta de alcohol entre los menores, pero lo que se proponía tenía excesos que afectaba a las formas y al consumo entre los adultos». Según señaló Arce, «es esencial que se reconozcan las características particulares de la sidra y no se compare con los efectos que pueden tener otras bebidas alcohólicas».
Equiparable al vino
La gerente del Consejo Regulador de la Sidra, Reyes Ceñal, incide en que la sidra tenga exactamente el mismo tratamiento que el vino en cualquier proceso legislador que se emprenda a partir de ahora: «La sidra es un vino de manzana, su elaboración es exactamente igual, a partir de la fermentación natural de una fruta, en cuya elaboración participan enólogos, biólogos o químicos».
La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) y la Organización Médica Colegial (OMC) no han tardado en manifestar su «decepción» por la retirada del anteproyecto. «El Gobierno ha cedido a presiones partidistas, económicas y mediáticas». Ambas organizaciones creen que «por encima de la lucha de partidos y te intereses económicos debe primar la protección de la salud física y mental de los menores, en un momento en el que el consumo de alcohol alcanza cifras preocupantes». «Venga en el formato normativo que venga, el consumo en niños debe de ser cero», insistieron. CEAPA y OMC anunciaron que seguirán con las movilizaciones y reivindicaciones para que «esta ley o una similar, vea la luz en un futuro próximo».
Jesús Iglesias, coordinador general de Izquierda Unida en Asturias, afirmó tras conocer la paralización del proyecto que «era inevitable que no prosperara, no porque fuese un caballo de batalla electoral, si no porque su contenido homogeneizaba todo tipo de bebidas, lo que resultaba inadecuado para su finalidad». En este sentido, Iglesias califica el borrador del anteproyecto de ley como «fundamentalista», porque «no se puede equiparar la sidra, que tiene cinco grados, con la ginebra, que tiene 38, es una desmesura evidente». «Era una ley represiva, que no contemplaba el papel de la familia ni la las posibilidades del sistema educativo» para reducir este consumo.
Ovidio Sánchez, presidente del Partido Popular regional calificó ayer de «disparate» la ley y afirmó que «era una desvergüenza y espero que no se vuelva a retomar, porque la sociedad ha dejado claro que no aceptaba que le pusiesen restricciones». Para el representante del PP «era normal que el anteproyecto se aparcase».