Cinco edificios, y otras tantas comunidades de vecinos, tienen en estos momentos obras en marcha con cargo al plan del Muro. Después de dos años de incertidumbres e idas y venidas del controvertido proyecto municipal, el principal escaparate de la ciudad al fin vislumbra cambios en su nefasta estética hija del desarrollismo de los años sesenta y setenta.
Los andamios con lonas anunciadoras de las obras son visibles desde varios puntos del paseo marítimo. La excepción es la fachada del número 7 de la calle de Manso, que da la espalda a la playa de San Lorenzo. Esta actuación fue la primera en empezar -lo hizo en setiembre- y conlleva el recubrimiento de los frontales del edificio con muros cortina de vidrio y paneles embellecedores de aluminio. En abril, según las previsiones de la empresa constructora, podrán observarse los resultados. No obstante, la segunda piel de cristal ya está casi instalada en la fachada principal.
También prosiguen a buen ritmo los trabajos en los números 24 y 26 de la calle de Marqués de Urquijo. Lo que se hará básicamente en esta intervención es recuperar la fachada original de mármol del inmueble, que data de los primeros años setenta, y hacerlo con arreglo a las técnicas constructivas actuales. Se sustituirá el aplacado pétreo existente por otro de similares características en dos tonalidades (blanco y gris oscuro), pero con mayor calidad de sujeción.
Además han arrancado las obras de acristalamiento de los números 26 y 28 de la calle de Ezcurdia, dos de los inmuebles más antiestéticos por su deterioro y la indiscriminada modificación de carpinterías. Los portales forman parte de una manzana que se acogerá al unísono al plan del Muro. Muy cerca de estos edificios también se han colocado los andamios en otra referencia visual del paseo marítimo, el número 8 de la calle de la Caridad, que será objeto de una reforma convencional.
Sin embargo, la cola de proyectos que esperan obtener licencia de obra cada vez es más amplia. Entre las actuaciones más inminentes se encuentra la del paseo del Muro número 6 y el Ayuntamiento confía en que los próximos meses continúe el goteo de intervenciones.
Ahora mismo ya han adaptado su imagen al plan del Muro dos inmuebles. El número 20 de la calle de Ezcurdia, que forma parte del martillo de Capua, y un bloque de nueva planta en la misma calle, que lleva los cristales.