La Audiencia Provincial de Madrid decidió ayer que existen indicios suficientes para que la cúpula de la Policía Científica se siente en el banquillo por el peritaje sobre el ácido bórico . El tribunal considera que los mandos policiales podrían haber realizado o autorizado manipulaciones punibles en el informe pericial que pretendía establecer conexiones entre ETA y los islamistas que ejecutaron la matanza del 11-M.
La sala confirma la decisión adoptada el 10 de enero por la juez instructora del caso, Gemma Gallego, que conminó a las partes a presentar escritos de acusación contra los cuatro imputados o pedir el archivo de la causa como último paso antes de la celebración del juicio.
El secretario general de la Comisaría de Policía Científica, Pedro Luis Mélida; el jefe de la Unidad de Análisis, José Andradas, y el jefe de laboratorio, Francisco Ramírez, están acusados de un delito de falsedad documental o falso testimonio. Al comisario general de Policía Científica, Miguel Ángel Santano, se le imputa un delito de encubrimiento.