En sólo cinco segundos el depósito de agua de los antiguos Hornos Siemens de Ensidesa llegó al suelo tras detonar una carga de 45 kilogramos de goma 2 Eco. Su voladura es la segunda que se produce en las últimas semanas en el Parque Empresarial Principado de Asturias y se enmarca dentro del plan de Infoinvest para liberar nuevo terreno para la implantación de empresas. De hecho, con la desaparición de este depósito, conocido 'La Seta', se liberan 12.000 metros cuadrados, en cinco mil de ellos se instalará una nueva empresa de maquinaria pesada y el resto pertenece al Ayuntamiento.
Numerosas personas siguieron en directo todo el proceso, primero de colocación de los explosivos y luego de su detonación y posterior comprobación. Pasaban unos minutos de la una de la tarde cuando la carga fue explosionada y 'La Seta' comenzaba a caer. En el ambiente había apuestas sobre si este gran depósito se rompería en dos al caer al suelo. Finalmente no fue así, la carga colocada en su parte inferior lo separó de sus cimientos y sus 41 metros de largo quedaron en el suelo sobre un lecho de escombro preparado para amortiguar el golpe en el terreno.
La parte alta del depósito, la corona, con nueve metros de alto y 19 de diámetro quedó clavada en la tierra. Inmediatamente, tras la voladura, comenzaron a recorrer el lugar los técnicos de la empresa para comprobar el estado de la carga de goma 2 y si todos los detonadores eléctricos (se utilizaron 153) habían hecho explosión, así había sido. En cuanto se produjo esta comprobación fueron muchas las personas que se fueron acercando al depósito para ver el gran agujero que produjo en el terreno.
Ahora, la UTE Contraor (integrada por las empresas Consulnima, Trabede y Ortiz) continuará sus trabajos demoliendo el depósito y en pocas semanas se convertirá en escombro y desaparecerá completamente de la parcela.
Las voladuras controladas en el Parque Empresarial finalizarán el próximo sábado. Entre las doce del mediodía y las dos de la tarde está previsto que la goma 2 Eco tire abajo el Sínter número 3. En este caso la voladura es «más comprometida ya que a siete metros hay una nave», explicó el jefe de Obra Ortiz, José Vicente García. Los preparativos para esa operación ya han comenzado, ya que es necesario controlar muy bien la caída al estar rodeado de edificaciones.