Izquierda Unida acusa al secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA), Javier Fernández, de defender un discurso sobre la identidad territorial «fácilmente confundible con la derecha». Así se manifestó ayer el coordinador general de IU de Asturias, Jesús Iglesias, después de conocer las declaraciones del líder socialista durante la fiesta mitin con motivo del 30 aniversario de la legalización del partido.
Fernández, en un mensaje que trasladó tanto a sus rivales políticos como a ciertas organizaciones territoriales del PSOE, lamentó que se confunda «identidad con pluralidad». Según Fernández, esas propuestas «tienen su evolución, pero también su delirio». Unas palabras que fueron suscritas punto por punto por el ex vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, que insistió en que «socialismo y nacionalismo no puede ser lo mismo».
Iglesias, que junto a sus compañeros de organización escenificó ayer el acuerdo electoral alcanzado por IU con el Bloque por Asturies y los Verdes, considera que mensajes como el lanzado por el líder de la FSA «amenazan con dejarnos anclados en el pasado». El coordinador general de IU asegura que la izquierda transformadora no puede renunciar a los elementos identitarios y lamentó que sus socios de Gobierno defiendan planteamientos «más cercanos con los que se manifiestan hoy -por ayer- con la AVT en Madrid».
En esta línea, también cargó sus críticas contra los socialistas el coordinador federal de IU, Gaspar Llamazares. Según explicó, los socialistas «dejan en muy mal lugar al Estatuto andaluz» y advirtió al PSOE que la actitud de algunos dirigentes «les puede pasar factura». Por su parte, el consejero de Justicia, Francisco Javier García Valledor, lamentó la visión «provinciana» y «acomplejada» de Asturias que ha defendido siempre la FSA y que, según él, ha impedido que la región se desarrollara como otras comunidades. «Se confirma que la FSA está incómoda con la nueva situación que planteó Zapatero», afirmó.
Más contundente se manifestó el portavoz del Bloque y director general de la Agencia Asturiana de Cooperación, que recordó al líder de los socialistas que, en la actualidad, «está gobernando en Asturias con una fuerza nacionalista, que ha demostrado ser más respetuosa que el PSOE». Más que confundir nacionalismo con socialismo, Palacios sostiene que la FSA«no tiene nada que ver con otras organizaciones socialistas del Estado» y se ha limitado a mantener una actitud «lamentable».
Laboratorio de IU
«Es una coalición estratégica que conjuga la justicia social, el desarrollo sostenible y el compromiso con la identidad». Así definía Jesús Iglesias el pacto alcanzado por IU con el Bloque y Los Verdes. Un acuerdo que, según Llamazares, destaca a Asturias como «el laboratorio político de la transformación de la izquierda». El coordinador general de IU aseguró que su organización tiene la voluntad de «generalizar» en otros puntos del Estado la experiencia de gobierno y alianzas, porque se ha demostrado que es «positiva».
Por su parte, el portavoz del Bloque, Rafael Palacios, tiene claro que esta coalición es la mejor alternativa «frente a un PP y PSOE agotados, con candidatos eternos y de los que no se sabe cuál es peor».
Juan Ignacio González, en nombre de Los Verdes, respaldó un acuerdo que apueste «por los derechos civiles, la vertebración del territorio y el desarrollo de políticas sostenibles».
Existe unanimidad por parte de las tres fuerzas políticas para impulsar tras las urnas un Estatuto de autonomía ambicioso «después de la negativa del PP y el escaso entusiasmo mostrado por los socialistas», afirmó Iglesias.