La plaza del Instituto, conocida popularmente como la del Parchís, se someterá antes de que acabe el año a la mayor remodelación reciente de los elementos que marcan el parecido de este centenario espacio público con el célebre juego de mesa. De resultas de esa actuación, la plaza ganará espacio para bancos y zonas de descanso, así como para el tránsito de peatones.
El proyecto de reforma integral, al que ha tenido acceso EL COMERCIO, se circunscribe principalmente a los cuatro parterres existentes dispuestos simétricamente en las esquinas de la plaza. No obstante, también se aprovecharán las obras para mejorar el pavimento y la renovación de parte del mobiliario urbano.
La adecuación de las zonas verdes del Parchís busca paliar la pobre imagen que en la actualidad ofrecen esos parterres, en un punto neurálgico de la ciudad donde diferentes intervenciones acometidas en los últimos años no han podido contrarrestar los efectos perniciosos de la gran afluencia de gente, así como de la abundante presencia de animales domésticos y palomas.
A todo ello hay que sumar la superficialidad de las raíces de los árboles en esos espacios, lo que hace que en la actualidad no exista casi capa de cultivo para implantar arbustos y plantas de temporada.
Para resolver esta problemática se adoptarán una serie de soluciones técnicas. La primera de ellas consistirá en recrecer los bordillos de los parterres existentes mediante un pequeño murete de hormigón. La decoración de ese murete será otra de las novedades, ya que será posteriormente revestido en el exterior por piezas de granito liso de 20 x 20 centímetros con motivos alusivos al juego del parchís. En concreto, caras de dados esculpidas.
En la parte superior del murete se colocará un banco corrido construido a partir de madera de tatayuba reciclada proveniente de la plaza de Europa. Este murete, según recoge el proyecto redactado por el jefe de la sección de jardines del Ayuntamiento, Juan Carlos Martínez, se interrumpirá ocasionalmente para colocar bancos con respaldo y apoyabrazos construidos en acero inoxidable mate y la misma madera que en el banco corrido.
Desahogo a la marquesina
Pero habrá otras mejoras que beneficiarán a los peatones. Los parterres que conforman las casas de las fichas del imaginario tablero de parchís se recortarán tres metros, a ambos extremos, frente a la prolongación de las calles de Jovellanos y Francisco Tomás y Valiente, que se pavimentarán con losa de granito. De esta forma se ganará espacio creando una franja más holgada para el tránsito de personas en la zona donde se encuentra la marquesina de autobuses, que en la actualidad se ha quedado muy constreñida. Para equilibrar la intervención se reducirán también las zonas verdes en el tramo enfrentado a Cortefiel.
La superficie de tierra de las zonas verdes se cubrirá con una malla antihierba y posteriormente se aportará una capa seleccionada de tierra vegetal. Los trabajos de ajardinamiento y plantación serán realizados posteriormente por personal municipal. Según ha adelantado ya la concejala de Medio Ambiente, Dulce Gallego, la emblemática plaza no ganará arbolado.
El proyecto de remodelación ya ha pasado por la Comisión de Medio Ambiente y ahora se encuentra en la fase inicial de contratación. Si la tramitación sigue los cauces normales, las obras podrían estar listas para comenzar al borde del verano. Sin embargo, como viene siendo costumbre en la obra pública gijonesa, se esperará a que transcurra el periodo estival para meterse en faena. El plazo de ejecución es de tres meses y el presupuesto de las obras ronda los 85.000 euros.
La reforma de la plaza del Parchís es uno de los catorce proyectos denominados 'nuevos rincones verdes' a los que la Concejalía de Medio Ambiente destinará este año 1,4 millones de euros, para satisfacer algunas peticiones de las asociaciones de vecinos.