El mulo Paquillo, encontrado hace quince días malherido y abandonado en el camino de La Ería, en Jove, encara una nueva vida. Los responsables de la perrera municipal, donde se recuperaba a la espera de ser adoptado, entregaron ayer el mulo a su nuevo dueño, José Manuel Frutos, un jubilado de La Calzada que convirtió anoche una amplia parcela de Poago en el nuevo hogar del flaco animal.
José Manuel, al igual que otras dos familias que mostraron su interés por adoptar a Paquillo, conoció la historia del mulo a través de EL COMERCIO. «Desde hace tiempo quería comprar un burro para que pastara la parcela y así evitar tener que segarla, pero me pedían 70.000 pesetas por ellos. El mulo va a vivir a cuerpo de rey y ya veréis como dentro de dos meses ni siquiera va a parecer el mismo», apuntaba su nuevo dueño. Comida, por lo menos, no le va a faltar. José Manuel le ha reservado para él solo 6.000 metros cuadrados de parcela «y si no tiene bastante, el vecino tiene una de 9.000 que tampoco le apetece segar». Para que fuera abriendo boca ayer ya le tenía preparada una buena ración de cebada en la pequeña cuadra que le protegerá del frío.
Paquillo no podrá echar tampoco de menos la compañía que estos días le han hecho los perros que, como él, esperan una nueva familia y que ayer jugaban aún a perseguir su cola. En su nueva casa le esperan «gatos, perros, patos... Tengo todo el arca de Noé en la finca». Sus hasta ahora cuidadoras saben que el entorno es el más adecuado para el mulo y eso, junto a la cercanía de la finca a la perrera, fue decisivo para concederle a José Manuel la custodia. «En las próximas semanas acabaré de curarle las heridas y empezaré a arreglarle las crines». Más coqueto, Paquillo empieza un nuevo ciclo.