La Consejería de Industria del Principado de Asturias ha iniciado los trámites administrativos previos al soterramiento de la línea de alta tensión de 24 Kv, procedente de Caravia, que invade el espacio aéreo de la cueva prehistórica de Tito Bustillo, en el macizo de Ardines. La actuación está enmarcada en el proyecto de construcción de la subestación eléctrica levantada entre Ardines y Sardalla.
La consejería ha citado para el próximo 13 de marzo a los cinco propietarios de las fincas afectadas por el paso de la línea para proceder al levantamiento de las actas previas a la ocupación de los terrenos. El beneficiario del expediente de expropiación será Hidrocantábrico Distribución Eléctrica.
Libre de cables
Las fincas afectadas fueron declaradas de utilidad pública el pasado 12 de enero. Ese mismo día se aprobó y autorizó el proyecto de instalación presentado por la compañía suministradora del servicio. Con el soterramiento de las líneas, el prehistórico macizo de Ardines quedará liberado de cables y de las antiestéticas torretas que lo cruzan. La superficie de la montaña ganará terreno para futuras actuaciones exteriores vinculadas al Museo de Tito Bustillo que pretenden ejecutarse en su base, en la cantera de Corcubión.
La nueva subestación eléctrica de Ardines pondrá punto final a los problemas de suministro existentes en algunas áreas del municipio debido al alto grado de saturación en el consumo. Es decir, una vez que se ponga en marcha, el suministro quedará garantizado y se acabarán los frecuentes cortes y apagones. Por su parte, la empresa abonará un canon equivalente al 5% del coste del proyecto, unos 30.000 euros, que se invertirán en una serie de obras demandadas por los vecinos de Ardines y Sardalla.
Entre ellas figuran la mejora del alumbrado público del primero de los pueblos, ampliando el número de puntos de luz diseminados por la carretera que cruza su casco interior, el acondicionamiento de un nuevo camino de unión entre Ardines y Sebreñu a través de La Moría, la instalación de nuevo mobiliario urbano en la plaza de Sardalla, la recuperación de una fuente pública de este núcleo y la reparación del camino que comunica Granda con San Miguel. Los vecinos esperan que todos los caminos queden «perfectamente transitables y sin baches» tras la conclusión de las obras.