Langreo sonaba ayer a rock and roll, a pop, jazz, country, hip hop... Los grupos musicales del concejo, los ya consolidados y aquéllos que aún están en pleno crecimiento, acogían con gran satisfacción la propuesta municipal de poner a su servicio, por un precio simbólico de 5 euros mensuales, tres locales de ensayo equipados e insonorizados en las instalaciones del Centro Polivalente de la Juventud de Ciaño.
Atrás queda la búsqueda de lugares imposibles donde poder dar rienda suelta a a sus creaciones. El medio centenar de grupos musicales que desarrollan su actividad en el municipio sólo tenían parabienes para la iniciativa, ya que hasta ahora se veían obligados a ensayar en garajes, escuelas abandonadas, locales insonorizados con cajas de huevos... Todo era válido para «hacer música». Y es que las agrupaciones ya consolidadas llevan tiempo llamando la atención sobre la falta de locales para reunirse y crear, que constituye el mayor problema al que se enfrentan los grupos amateur del concejo.
José Ramón Ordoñez, vocalista del mítico grupo Stukas asegura que «en el Nalón siempre ha habido grandes y buenos grupos y muchos de ellos han desaparecido por no tener un local donde ensayar, lo que les hacía caer en el desánimo». La mítica formación, con 45 años a sus espaldas, sabe mucho sobre el tema ya que después de miles de conciertos sigue sin tener un local fijo de ensayo. «Lo hemos hecho en instalaciones municipales, en escuelas en desuso... La posibilidad de tener a nuestra disposición unos locales de libre uso nos parece increíble» afirmaba Ordoñez.
Los integrantes del dúo de canción ligera Silvia y Basilio Riera explicaban por su parte que aunque ofrecen actuaciones cada semana, tampoco disponen de un lugar permanente donde poder ensayar. «Tenemos que hacerlo en un establecimiento hostelero en las horas en que está cerrado al público».
La pasión por el rock y el pop en el Nalón es innegable. De ella han nacido grupos como Los Calambres que, a pesar de haber cosechado un gran reconocimiento en apenas cinco años, recuerdan que «al principio era muy difícil ensayar porque no teníamos donde y era cuando más lo necesitabamos». Esta dificultad ha dejado aparcadas en el camino muchas ilusiones de «grupos muy buenos que se merecían una oportunidad», reconocía Nacho Nistral
Más locales
En cualquier caso, y pese a coincidir en que la idea servirá de refuerzo al panorama musical del Valle del Nalón, los grupos temen «que en pocas semanas la demanda supere la capacidad de los locales y tengamos que arreglarnos hasta que la iniciativa sea copiada por otros Ayuntamientos de la comarca», apuntaba José Ramón Ordoñez.
La intención del Ayuntamiento es que cada grupo pueda usar las nuevas instalaciones durante un máximo de cuatro horas semanales. De este modo, una vez se reciban las treinta primeras solicitudes quedará completada la capacidad de los tres locales de ensayo. Se calcula que en Langreo hay ya medio centenar de grupos y «es casi seguro que algunas formaciones musicales que habían abandonado su sueño lo retomen gracias a esta iniciativa y vuelvan a empezar a ensayar para crear canciones increíbles». STUKAS
LOS CALAMBRES