Pisos de acogida para drogodependientes que hayan dejado su adicción. La iniciativa, toda una novedad en Asturias, se pondrá en marcha en Gijón y Oviedo y busca contribuir a la reinserción de ex toxicómanos que carecen de apoyo familiar y de formación laboral. El programa fue presentado ayer en Oviedo en una rueda de prensa presidida por el consejero de Salud, Rafael Sariego y en la que también estuvo presente el jefe de la Unidad de Coordinación de Drogas del Principado, Eduardo Gutiérrez Cienfuegos.
Las viviendas tendrán capacidad, cada una de ellas, para seis personas. Al año, unos 30 toxicómanos podrán verse beneficiados por este programa, que nace con una inversión de 200.000 euros, aportados en su totalidad por la consejería.
Con esta actuación «queremos potenciar la incorporación en el contexto social de las personas con problemas de drogodependencias y riesgo de exclusión», afirmó Rafael Sariego. El titular de Salud señaló que los pisos de acogida están destinados, preferentemente, a «personas que carecen de apoyo familiar y social».
Las viviendas estarán atendidas las 24 horas del día por educadores sociales, que llevarán a cabo «funciones de reincorporación social, apoyo para la formación y búsqueda de empleo, además de medidas de educación para la salud».
275 pacientes
El responsable de la Unidad de Coordinación de Drogas en Asturias afirmó que los planes de reinserción impulsados por Salud atendieron a lo largo del pasado año a un total de 275 pacientes. De ellos, el 40% procedían de la unidad terapéutica del centro penitenciario de Villabona. Gutiérrez explicó que el perfil de los potenciales usuarios de estas viviendas es el de una persona de entre 30 y 31 años, principalmente hombre, que carece de un entorno familiar y de formación laboral y educativa. El 46% de los toxicómanos en proceso de reinserción fueron admitidos en programas de deshabituación por su adicción a la heroína. Otro 36% era consumidor de cocaína.
Sariego aprovechó para anunciar que su departamento duplicará la aportación a planes municipales de drogas, que este año alcanzará el millón de euros.