«Gracias a la detección precoz, cada vez se puede hacer más cirugía conservadora de la mama». Para el jefe del servicio de Cirugía Plástica del Hospital de la Cruz Roja, Jesús Barón, eso resulta importante, porque la reconstrucción mamaria «es una cirugía electiva en la que la paciente tiene mucho que decir». Aunque existen varios métodos, él aboga por la «reconstrucción inmediata, porque permite solucionar todo el proceso desde el principio y es más rentable».
Consiste en evitar la mastectomía total o parcial operando antes de la radioterapia, según explicó el experto. El Hospital de Cabueñes y el de la Cruz Roja implantaron este novedoso método -que no se practica en el resto de la región- hace tres años y Barón opina que «está en pleno desarrollo». Pero tiene sus riesgos. Para evaluar si procede realizar este tipo de cirugía, un comité científico multidisciplinar analiza el caso concreto, porque «la cirugía no debe interferir nunca en el objetivo principal, que es la erradicación del cáncer», subrayó.
Barón explicó este y otros tipos de reconstrucción mamaria durante una conferencia ofrecida ayer en la Academia de Ciencias Médicas de Gijón. Insistió en que este tipo de cirugía debe someterse por completo a los deseos del paciente y explicó que toda reconstrucción debe perseguir, en primer lugar, la simetría de volumen, y después, la de la forma.
El cirujano recordó los datos de la incidencia del cáncer de mama en Asturias. Cada año, en la región se detectan unos 600 casos. Para el experto, adelantarse a la enfermedad resulta vital. Por eso valoró positivamente el programa de detección precoz instaurado por el Sespa. Reveló que, según los últimos datos conocidos, en 2005 se detectaron gracias al programa 121 nuevos casos, «el 60% muy precoces». Cree que esto hace que Asturias esté por encima de la media nacional en supervivencia en los cinco años posteriores al cáncer, una media que Cabueñes sitúa en el 77%.