Viernes, 9 de marzo de 2007
Registro Hemeroteca

en

GIJÓN

GIJÓN
«Entiendo que la gente se ponga nerviosa, pero no que te llamen chula y pedazo de elementa»
Una médica de Contrueces insultada por el padre de un paciente, último caso en Gijón
«Entiendo que la gente se ponga nerviosa, pero no que te llamen chula y pedazo de elementa»
MONTEVIL. Varios usuarios hacen cola para pedir cita. / J. PAÑEDA
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Tuvo algo más de suerte que otros colegas, ya que en su caso todo acabó en insultos. No le partieron el labio, como le ocurrió hace algunos años a una médica de La Calzada, ni la amenazaron de muerte, como sucedió a finales del pasado mes a una facultativa de Avilés por negarse a recetar un Ventolín. Pero a esta médica, asignada a Contrueces y que prefiere dar sólo las iniciales de su nombre, S. R., también le hicieron pasar un mal trago. «Entiendo que en determinadas ocasiones la gente se ponga algo nerviosa, pero no que te llamen chula y pedazo de elementa».

Los hechos tuvieron lugar el pasado 11 de febrero, domingo, cuando la facultativa en cuestión fue insultada por el padre de un paciente, ya adulto. El protagonista de esta acción consideraba que llevaba mucho tiempo esperando y decidió de forma unilateral pasar por delante de otros cuatro pacientes que, al igual que su hijo, aguardaban para ser atendidos. La facultativa le explicó, «de muy buenos modos», asegura, que como su caso no revestía gravedad debía guardar cola como el resto. «Empezó a insultarme y a decir que me iba a denunciar».

El agresor, relata esta médica -la última en ser víctima de una agresión verbal en la sanidad gijonesa- «comenzó a dar gritos. Decía que me estaba negando a atender a su hijo». Al final, acabó marchándose del centro de salud, no sin antes «llamarme chula». No contento con esto, el usuario regresó al día siguiente al centro de salud a poner una queja. «Volvió a increparme y a decir 'No saben la pedazo de elementa que tienen aquí trabajando'».

A la médica le quedó muy mal cuerpo después de lo ocurrido. «Hacemos todo lo que podemos con lo que tenemos», razona. Aunque está convencida de que las amenazas «son casos contados», sí cree que «cada vez hay más».

«Me quiso abrir la cabeza»

Lo sucedido a esta galena no es la excepción. A otra facultativa de urgencias del Puerta de la Villa en junio del pasado año un paciente drogodependiente le «quiso abrir la cabeza con una lata de cerveza. Afortunadamente me salvó que estaba la guardia de seguridad». En El Llano, un enfermo asestó un puñetazo a un médico y en La Calzada II, hace ya algunos años, otro paciente amenazó con una pistola a un facultativo, el cual acabó jubilándose de forma anticipada. Desde entonces, necesita atención psiquiátrica.

Los médicos atribuyen el aumento de la agresividad a la saturación. Dos mil pacientes por médico «son demasiados. Es normal que haya problemas», afirma Martín Gutiérrez, del Simpa. La gerencia de Primaria dice, por contra, que la media de usuarios por facultativos es de 1.700.

El gerente, Luis Hevia, aprovechó para anunciar que El Parque-Somió incorporará otro médico y enfermera este lunes. Casualmente, este centro registró otro caso de agresión la semana pasada. Está entre los más saturados, con un aumento del 5% de pacientes en cinco años y un ámbito formado por La Arena, Viesques y La Providencia.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS