Los caballitos de mar no son unos procreadores al uso. Es el macho el que incuba a las crías en una bolsa que tiene en su abdomen. Las hembras depositan en ella sus huevos y son los 'padres' los que los mantienen en su interior entre dos y cinco semanas antes de que se produzca el parto. Esta semana, uno de los caballitos de mar macho del Acuario de Gijón tuvo 235 crías, que tras nacer nadaban alrededor de su incubador en el tanque 'Nautilus'.
Lo normal en este pez del grupo de los signáditos es que en cada ocasión nazcan entre 50 y 1.500 crías, idénticas a sus padres pero diminutas. Su primer alimento son unos microorganismos llamados rotíferos, pero con el paso del tiempo pasan a alimentarse de la larva de un crustáceo llamado artemia, según informó la agencia EFE.
Los alumnos del Centro Rural Agrupado (CRA) Llanes II, de Vidiago, que visitaron ayer el acuario, fueron los afortunados que pudieron ver en primicia a los nuevos ejemplares recién nacidos de esta especie en peligro de extinción. En total, a la excursión acudieron 75 niños de entre 3 y 12 años. La visita se dividió por edades en tres grupos de 25 estudiantes y cuando acabó el recorrido, hubo una sesión de cuentacuentos en el auditorio, con la obra 'Peligro en el mar', que advierte sobre los peligros de la contaminación.