Viernes, 9 de marzo de 2007
Registro Hemeroteca

en

SOCIEDAD Y CULTURA

CRÍTICA MUSICAL
Sol mayor en tarde gris
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

EN los últimos años, el Cuarteto Janacek ha tocado para la Sociedad Filarmónica de Gijón al menos tres veces. Es un cuarteto que posee no sólo una solidez musical encomiable, sino también esa cualidad que es la más difícil de obtener en un grupo de cámara y que consiste en ese equilibrio entre una concepción unitaria de conjunto, por un lado, y una proyección de la individualidad interpretativa de cada uno de los instrumentistas, por otro. En definitiva, el Cuarteto Janacek es un gran conjunto, sin embargo, en mi opinión, el concierto del miércoles fue, dentro de una buena calidad expresiva y sonora, solamente enturbiada por algún ligero desajuste en el primer violín, algo desigual.

El Cuarteto N.º 2, en re menor, de Bedrich Smetana -a mí me causó una gran impresión la versión que este grupo ofreció hace dos años del cuarteto N. 1, 'Mi vida', del mismo compositor checo- se interpretó bajo un ideal de equilibrio tan pulido que resultó algo plano y frío, pese a los evidentes contrastes de dinámica que esta obra requiere. Del cuarteto 'Rosamunda', de Schubert, lo más hermoso fue la versión del 'Andante', escrito como un tema con variaciones sobre el motivo melódico de este ballet. Motivo al que, como una idea recurrente, vuelve Schubert en uno de sus más bellos 'improntus' para piano.

En la segunda parte esta frialdad expresiva desapareció en unas versiones muy bien logradas, tanto del Cuarteto de Dvorak como, fuera del programa, del último movimiento del Cuarteto N.º 1, 'Sonata a Kreutzer', de Janacek. Recordemos que esta obra, inspirada en la novela de Tolstoi, describe, especialmente por medio de un lamento desajustado e increíblemente tenso que encarna el primer violín, el alma rota de una mujer antes de la muerte.

Un movimiento de una tensión opresora y dramática, muy bien interpretada por el cuarteto. Un espectador comentó imprudentemente mientras se escuchaba la obra que el violín estaba desafinado. Es falso. Así es como debe sonar. De la obra de Dvorak, la interpretación del Adagio, una de las mejores páginas de la música de cámara, fue un prodigio de lirismo y pasión. Un sol luminoso en medio de un concierto a veces algo gris. Intérpretes: Cuarteto Janacek. Obras: Cuarteto N.º 2 de Smetana; Cuarteto N.º 13, Op, 29, 'Rosamunda', de Schubert y Cuarteto N.º 13 en Sol mayor, de Dvorak. Fuera de programa, Final del Cuarteto N.º 1, de Janacek..

Lugar: Teatro Jovellanos.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS