Aún no se tiene claro cómo será la gran maqueta de Gijón, ni siquiera su forma de fabricación, pero ya existe una iniciativa empresarial gijonesa para sufragar, total o parcialmente, el presupuesto de ese trabajo. Se trata de la Asociación de Promotores y Constructores de Gijón (Asprocon), la entidad que aglutina a los empresarios del sector que, de alguna forma, han tenido una influencia decisiva en el desarrollo urbanístico de la ciudad en los últimos años.
De esta forma, los constructores pretenden aportar su colaboración a un proyecto que consideran interesante y de futuro para la ciudad. Por ello, siempre con la filosofía de que se trata de una donación a la Corporación municipal y no, de forma exclusiva, al equipo de gobierno, antes de poner sobre la mesa la posible donación económica, responsables de Asprocon se reunieron tanto con la alcaldesa de la ciudad, Paz Fernández Felgueroso, como con la portavoz del Partido Popular, Pilar Fernández Pardo, y de Izquierda Unida, Jesús Montes Estrada.
¿El objetivo? Dejar perfectamente claro que la asociación de constructores está dispuesta a aportar una importante cantidad económica, siempre y cuando exista una absoluta unanimidad entre los tres grupos municipales y, en suma, que no se plantee ni la menor disputa política a ese respecto. En caso contrario, dejarían de mano todo el proyecto. En todo caso, las conversaciones han tenido, por lo que parece, una buena acogida por los tres grupos municipales con lo que, en la actualidad, Asprocon se encuentra a la espera de que se concrete el proyecto y su posible aportación económica, que no se ha concretado, pero sería muy significativa.
La gran maqueta del municipio de Gijón que se pretende ubicar en la iglesia de la Universidad Laboral podría tener un coste final en torno a los 500.000 euros aunque, como reconocieron responsables municipales, queda por definir si se optará por una fabricación manual, la más cara, o por otra más industrial, algo más barata, pero que se tardaría más tiempo en ejecutar. En cualquiera de las hipótesis, los constructores quieren colaborar de forma económica y que figure tal aportación en la misma maqueta.