Las urgencias del Hospital de Cabueñes serán ampliadas para paliar la saturación del servicio que ha llevado a los médicos del mismo a denunciar públicamente que trabajan en «condiciones penosas». El dato de la ampliación fue desvelado ayer por el PSOE al término del pleno municipal, donde la concejala y portavoz del PP gijonés, Pilar Fernández Pardo, increpó a la alcaldesa por las deficiencias detectadas en la sanidad pública de Gijón. Fue el concejal de Promoción Económica e Innovación Tecnológica el encargado de ofrecer los detalles -unos pocos- de la futura actuación en la que ya trabajan el Ayuntamiento y la Consejería de Salud del Principado. José María Pérez reconoció que ambas administraciones proyectan «importantes» avances para las urgencias de Cabueñes, un servicio que el pasado año atendió a más de 300.000 pacientes, un 4,06% por encima de los vistos en 2005.
La ampliación de éste área hospitalaria, cuya demanda creció un 15% en los últimos seis años, se llevará a cabo de la mano de otro proyecto sanitario estrella: la construcción del futuro edificio de hemodinámica, cuyas obras arrancarán, tal y como adelantó EL COMERCIO, el próximo mes de mayo. El edil socialista explicó que el Ayuntamiento se puso en contacto con la Consejería de Salud hace ya varios meses, en un intento por «ver si existía un problema real en las urgencias de Cabueñes».
Según datos facilitados al Consistorio por el propio hospital gijonés, la demanda asistencial de carácter urgente sí ha crecido de manera exponencial en Gijón. Así, entre 2001 y 2005, el centro sanitario atendió un 11,5% más de urgencias. En 2006 también fueron más los enfermos urgentes que pasaron por el hospital: un 4,06% más que el año anterior. Este incremento de actividad fue paliado, según la gerencia de Cabueñes, con más jornadas de trabajo. En total, 586 días laborales más a lo largo de 2006, lo que obligaron a aumentar en un 8,5% el presupuesto destinado a recursos humanos.
Pero a la hora de hablar de mejoras, José María Pérez no sólo se refirió a proyectos de futuro, sino que aseguró que el hospital «ha hecho grandes esfuerzos para estabilizar las condiciones de la plantilla». En este sentido, señaló que en 2006 se habían reconvertido de interinos a fijos a un total de 27 profesionales (en realidad esta cifra obedece al proceso de consolidación de plazas iniciado en 2001 por el extinto Insalud). También indicó que este año se habían incorporado al área de urgencias dos personas más y que otros tres médicos harían lo propio a lo largo de los próximos meses.
En todo caso, José María Pérez dejó claro que el servicio de urgencias del principal hospital de la ciudad, que dispone de una área para adultos y de otra específica para pediatría, verá ampliados sus actuales espacios físicos. El proyecto está siendo elaborado por la Consejería de Salud y el Servicio de Salud del Principado (Sespa) y se dará a conocer públicamente «en breve». Fuentes socialistas consultadas por este periódico confirmaron que se trata de una «actuación algo más ambiciosa que la prevista inicialmente». Se pretende que la ampliación de las urgencias se ponga en marcha en consonancia con la construcción del edificio de hemodinámica, el cual albergará servicios destinados a las especialidades vascular y cardiología y que podrá atender más de 2.000 pacientes al año.
El nuevo inmueble, que se ubicará en la zona donde se situaba la antigua entrada al hospital, permitirá liberar espacios ahora saturados, entre ellos, los de urgencias. Precisamente, la saturación sufrida desde hace años por este servicio ha llevado a la plantilla médica a demandar públicamente una solución. Los facultativos aseguran tener que trabajar «en condiciones penosas» y los pacientes se quejan de sufrir «prolongadas esperas». De hecho, en la última encuesta de satisfacción elaborada por la propia Consejería de Salud, uno de los puntos negros de Cabueñes mencionados por los enfermos era los excesivos tiempos de demora en urgencias.
El proyecto de hemodinámica está valorado en 7,5 millones de euros y permitirá atender en Cabueñes a pacientes que ahora tienen que ser derivados al Hospital Central, en Oviedo, por ser éste el único centro sanitario de la región que realiza cateterismos. La actuación, ya adjudicada, tiene un plazo de ejecución de 14 meses. Sus obras deberían haber comenzado este mes, pero se retrasarán a mayo.
Jove pide la integración
En otro orden de cosas, el Comité de Empresa del Hospital de Jove solicitó el mismo trato que IU y PSOE pactaron este jueves en la Junta para Arriondas. Los trabajadores del hospital concertado gijonés demandaron también un compromiso para su integración de pleno derecho en la red sanitaria pública.
El comité recordó que Jove y Arriondas son los dos únicos hospitales gestionados en Asturias a través de sendas fundaciones. El de Gijón dispone de 238 camas y de una plantilla de 408 personas. Sus trabajadores afirman que por tratarse de centros concertados, «plantilla y enfermos son objetos de clara desigualdad». Finalmente, instan a vecinos, sindicatos y partidos de la ciudad a sumarse a la petición de integración en la red sanitaria pública.