La Guardia Civil detuvo el pasado 27 de febrero a cuatro gijoneses como presuntos autores de un delito de extorsión sobre otras cuatro personas de nacionalidad portuguesa, según informó ayer la Comandancia de Gijón. Los hechos se remontan al pasado 25 de febrero, cuando las cuatro víctimas denunciaron haber sido objeto de amenazas de muerte y coacciones mediante agresión física, pistolas y una Taser (defensa eléctrica), por parte de un vecino de Gijón, D. P. A., de 32 años.
Las víctimas afirmaron que trabajaban para él realizando trabajos esporádicos de albañilería. En la tarde del día 24, el denunciado y tres hombres más se presentaron en el domicilio de los operarios para que uno de ellos firmara un recibo correspondiente a unas facturas. Como no se pusieron de acuerdo en la cantidad que constaba en el recibo, se inició una discusión en la que, según los denunciantes, se produjeron las amenazas, las coacciones y la extorsión. Dos de los cuatro denunciantes tienen informes médicos con partes de lesiones.
Las investigaciones llevadas a cabo por el Equipo de Policía Judicial de Villaviciosa concluyeron en la mañana del día 27 de febrero con la detención del citado D. P. A., M. M. R., de 40 años, D. M. R., de 38 años y G. M. R. de 38 años, todos vecinos de Gijón. En los registros de los domicilios de los detenidos se ocuparon seis pistolas y una defensa eléctrica. Las armas cortas se encontraban legalizadas por dos de los detenidos como armas de tiro deportivo, pero no la defensa eléctrica, prohibida para particulares. Tras prestar declaración judicial, el día 28 fueron puestos en libertad.