El juicio del 11-M estará protagonizado está semana por familiares y amigos de los integrantes de la red islamista que ayudó a la célula a perpetrar la masacre de los trenes de cercanías. La Fiscalía ha pedido su comparecencia para terminar de aclarar los aspectos generales de la investigación policial que ha permitido sentar en el banquillo a 29 acusados.
Los agentes responsables de las pesquisas explicaron a lo largo de la semana pasada cómo lograron cercar a los terroristas en el piso de Leganés, donde se suicidaron, gracias al análisis del móvil que apareció en la única mochila bomba que no explotó.