El arzobispo de Toledo y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Antonio Cañizares, afirmó ayer durante la misa que ofició en la Catedral de Toledo que los atentados del 11-M «aún no han sido esclarecidos en su verdad más real y honda» y «pesan sobre España como una losa opresora de la que necesitamos liberarnos». Además, señaló en su homilía dedicada a todas las víctimas del terrorismo que «aquella perversa acción de Satanás contra nosotros y aquel zarpazo del Príncipe del Odio y de la Mentira» fue un reflejo más de «la lejanía y el olvido» de la sociedad hacia Dios.