El dueño de un pastor alemán que murió asfixiado dentro del coche será juzgado hoy en Mieres por una presunta falta de abandono de animales, que está castigada en el Código Penal con multa de entre 10 y 30 días. Para este supuesto, se deberá probar que los dueños del animal lo abandonaron de manera intencionada en su coche para que perdiese la vida deshidratado.
Los hechos se remontan a agosto del pasado año, cuando los propietarios del perro, F. M. A., varón de 51 años, y M. N. A. C., mujer de 23, residentes en Peñíscola, llegaron al concejo para pasar unos días de vacaciones hospedados en el Casino Villa de Mieres. La pareja dejó estacionado su vehículo, un Opel Vectra matrícula CS-4831-AP, en el camino de acceso al Aguaín, con dos perros en el interior.
Según figura en la denuncia, el pastor alemán murió asfixiado tras permanecer encerrado en el interior del vehículo durante más de una semana. Una versión que, según el responsable de la Protectora de Animales de Mieres, Gustavo Lorenzo, fue confirmada por varios testigos de la zona, quienes también vieron cómo alguna vez los dueños acudían al coche a llevar comida a los canes.
Tras percatarse de la muerte de una de sus mascotas, la pareja arrojó su cadáver a un contenedor, lo que llevó a los agentes de la Policía Local a tramitar la preceptiva infracción administrativa por «vertido ilegal de residuos orgánicos». Una vez recuperado el cuerpo del pastor alemán, la policía consiguió los datos de los propietarios del animal gracias a la tarjeta de la identificación.
De forma paralela, los agentes locales tramitaron una denuncia contra el dueño del animal por insultarlos.
Esta falta será deliberada mañana por el Juzgado de Instrucción número 1 de Mieres junto a la de maltrato de animales, propuesta por la Protectora y el propio Ayuntamiento de Mieres, que fundamentan su denuncia en base a varios artículos del Código Penal, de la Declaración de Protección y Derechos de Animales de la Unesco y de la legislación del Principado.
Según explicó ayer el responsable de la Protectora, Gustavo Lorenzo, la pareja podría verse obligada a pagar una multa administrativa de hasta 90.000 euros.
Lorenzo aseguró que el otro can de la pareja no tenía microchip, un hecho que también figura en la denuncia interpuesta por esta asociación.