A pesar de haberse levantado el secreto del sumario, no se ha hecho público y algunas de sus partes jamás verán la luz. La razón principal es que, según la fiscalía langreana, en la autopsia «se relatan detalles demasiado escabrosos sobre el brutal asesinato, en el que hubo un claro enseñamiento con la víctima».
Según parece, los únicos datos del análisis forense que podrán conocerse son los que EL CO-MERCIO adelantó a los dos días de haberse acometido el horrible crimen: Margarita Piloñeta recibió 47 puñaladas en la parte frontal, trasera y extremidades superiores e inferiores del cuerpo.
Además, el mismo informe indica que su agresor se ensañó con ella y le propinó múltiples golpes, asestándole varias cuchilladas cuando ya estaba tendida en el suelo.
Una primera autopsia que parecía apuntar a un crimen pasional, debido a que en el domicilio no se echó en falta ningún objeto de valor y que la víctima no había sido despojada de sus joyas. A pesar de que estos primeros datos apuntaban a un móvil pasional, las fuentes judiciales confirmaron ayer que «no sabemos quién lo ha hecho ni por qué motivo; no hay pruebas que indiquen cuál ha podido ser la causa del brutal asesinato».