El gigante automovilístico Ford vendió su filial de coches de lujo Aston Martin al consorcio que lidera la compañía británica Prodrive, en un acuerdo por valor de unos 700 millones de euros), según confirmó ayer la compañía estadounidense en una rueda de prensa en Londres.
El grupo comprador está formado por las sociedades de inversión kuwaitíes Investment Dar y Adeem Investment y el empresario e inversor John Sinders.
El propietario de la compañía Prodrive y posible futuro presidente de Aston Martin, David Richards, se dedica a la preparación de automóviles de competición, entre ellos los de la compañía que acaba de comprar, y tiene licencia para debutar en la Fórmula Uno en el 2008. La estadounidense Ford se ha reservado una inversión de 40 millones de libras en el nuevo accionariado de la marca que hizo famosa el personaje de James Bond. El presidente de Ford, Alan Mulally, dijo que la venta está dentro del plan de reestructuración de la compañía «para ser rentables con menos volumen de ventas y para acelerar el desarrollo de nuevos productos».