Los auxiliares de Enfermería de la Residencia Mixta de Pumarín iniciaron ayer una huelga, de carácter indefinido, para reclamara la contratación de, al menos, ocho profesionales para mejorar «la atención a los residentes que no pueden valerse por sí mismos».
Según explicó un portavoz del comité de empresa, el paro tiene el apoyo de todos los sindicatos representados en la entidad (UGT, CC OO, Usipa, Sae y CSI) «porque entendemos que no es suficiente el reparto de auxiliares de Enfermería que hay por cada turno y planta: cuatro por la mañana; dos por la tarde y uno por la noche. Nosotros reclamamos que haya cinco por la mañana, tres por la tarde y que se mantenga igual el turno de la noche». Con un seguimiento «del 95%», el paro continuará hoy con una concentración de trabajadores y una asamblea.
Petardos y candados
Sin embargo, desde la Consejería de Vivienda y Bienestar Social, de la que dependen todos los geriátricos públicos, se anunció ayer que las demandas «no serán atendidas», porque la huelga «es incomprensible en una residencia como la Mixta, donde no sólo tenemos más auxiliares por residente de lo que marca la ley (3 por cada 10 ingresados), sino que superamos la media de toda la región, con 5,4 trabajadores para cada mayor con gran dependencia».
Fuentes oficiales criticaron, asimismo, que los huelguistas utilizaran «petardos, además muy potentes, en un centro donde viven 292 en situación de gran dependencia que necesitan muchos cuidados y tranquilidad». Asimismo, aseguraron que tuvieron que quitar «candados en los accesos a los comedores y las cocinas».