Seis muertos y una persona en coma, todos ellos por atropello. Ese es el siniestro balance que registra Gijón en los últimos cuatro meses. La última víctima mortal ha sido una enfermera de Cabueñes, Ana María Bernardo Fernández, que falleció ayer en el Hospital Central de Asturias, en Oviedo, al no poder superar las graves heridas en la cabeza que sufrió tras ser arrollada el pasado sábado cuando cruzaba la avenida de El Llano.
Según informó la Policía Local a EL COMERCIO, el accidente se produjo a las diez de la mañana, cuando la enfermera cruzaba un paso de peatones sito en la citada avenida, en la confluencia con la calle de Pérez de Ayala. Según testigos presenciales, el semáforo estaba verde para el paso de los peatones, por lo que Ana María Bernardo cruzó, sin percatarse de que un camión de recogida de basura reciclada, de la empresa Daorje, se aproximaba por su derecha, procedente de la calle de Pérez de Ayala, donde había un semáforo en ámbar para los vehículos.
«Ha sido un shock»
Debido a la fuerza del impacto con la parte derecha del frontal del camión, la enfermera fue lanzada contra el suelo, por lo que sufrió graves heridas en la cabeza que hizo que sus propios compañeros del Hospital de Cabueñes no la reconocieran cuando fue trasladada al centro por una UVI móvil.
Desde el centro gijonés fue trasladada a Oviedo, donde permaneció en coma hasta ayer. Sus compañeros se mostraron conmocionados por el suceso -«ha sido un shock», decían-, ya que la enfermera, de 55 años, era muy querida, «pues llevaba aquí toda la vida en las áreas de Medicina Interna, Urología hasta llegar a Endoscopias, donde estaba ahora». Ana María Bernardo será incinerada hoy en el tanatorio gijonés tras su funeral, a las seis de la tarde, en la iglesia San Miguel, de Pumarín.